January 29, 2010
(función cuaderno de notas)
Copio esto bajo el encanto del lector que por fin lee algo que ha querido escribir siempre.
Ese humilde monosílabo let [supongamos que] que precede a las conjeturas y demostraciones en la matemática pura, en la lógica formal, representa la licencia arbitraria y la ilimitación del pensamiento, del pensamiento que manipula los símbolos como el lenguaje manipula las palabras y la sintaxis.
Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento.
George Steiner
December 11, 2009
the voices
“Sometimes the experience of the voices was ecstatic, sometimes so much so that it was almost too intense for me—as when you first bite into an apple or a confection that tastes so delicious and causes such a flood of oral juices that there is a moment of intense pain in your mouth and glands—particularly in the late afternoons of spring and summer, when the sunlight on sunny days achieved moments of immanence and became the color of beaten gold and was itself (the light, as if it were taste) so delicious that it was almost too much to stand, and I would lie on the pile of large pillows in our living room and roll back and forth in an agony of delight and tell my mother, who always read on the couch, that I felt so good and full and ecstatic that I could hardly bear it, and I remember her pursing her lips, trying not to laugh, and saying in the driest possible voice that she found it hard to feel too much sympathy or concern for this problem and was confident that I could survive this level of ecstasy, and that I probably didn’t need to be rushed to the emergency room, and at such moments my love and affection for my mother’s dry humor and love became, stacked atop the original ecstasy, so intense that I almost had to stifle a scream of pleasure as I rolled ecstatically between the pillows and the books on the floor.”
David Foster Wallace, New Yorker: http://www.newyorker.com/fiction/features/2009/12/14/091214fi_fiction_wallace?currentPage=3#ixzz0ZLVRryUY
sonida: weird fishes/arpeggi, Radiohead.
November 18, 2009
arena (palabras)
“el hombre es un modo de ser tal que en él se funda esta dimensión siempre abierta, jamás delimitada de una vez por todas, sino indefinidamente recorrida, que va desde una parte de sí mismo que no reflexiona en un cogito al acto de pensar por medio del cual la recobra; y que, a la inversa, va de esta pura aprehensión a la obstrucción empírica, al amontonamiento desordenado de los contenidos, al desplome de las experiencias que escapan a ellas mismas, a todo el horizonte silencioso de lo que se da en la extensión arenosa de lo no pensado. (…) Cómo puede ser [el hombre] el sujeto de un lenguaje que desde hace millares de años se ha formado sin él, cuyo sistema se el escapa, cuyo sentido duerme un sueño casi invencible en las palabras que hace centellear un instante por su discurso y en el interior del cual está constreñido, desde el principio del juego, a alojar su palabra y su pensamiento, como si éstos no hicieran más que animar por algún tiempo un segmento sobre esta trama de posibilidades innumerables? (314)
Las palabras y las cosas. Michel Foucault.
sonida: canción, autor.
October 3, 2009
Egg geography
he pasado la tarde fascinado con la fragilidad con la que la historia de The Great Gatsby reposa sobre la geografía en la que se desarrolla, según unas condiciones precisas en las que cualquier variación de espacio o tiempo romperían su realidad. Todo se centra en este fragmento, al final del libro:
And as I sat there, brooding on the old unknown world, I thought of Gatsby’s wonder when he first picked out the green light at the end of Daisy’s dock. He had come a long way to this blue lawn and his dream must have seemed so close that he could hardly fail to grasp it. He did not know that it was already behind him, somewhere back in that vast obscurity beyond the city, where the dark fields of the republic rolled under the night.
Una geografía que sustituye el nombre de dos lugares que efectivamente existen, dos extrañas penínsulas que deben ser una fuente de confusión perpetua para las gaviotas que las sobrevuelan. Huevos, una bahía en medio, que condensa ese instante en el que los sueños, a punto de ser atrapados, desaparecen en la oscuridad. Huevos cuyas realidades se extienden en direcciones contrarias, movidas por la fuerza de dineros por siempre diferentes, de deseos que nunca se podrán identificar. Una luz desde siempre fuera de su alcance.

Justo en ese punto en el que el Northern Boulevard gira hacia el este, el mundo se impone como lo que siempre ha sido y expresa su negativa a dejarse transformar por el deseo. El mundo y los hombres no siguen el mismo curso. Pero lo que me fascina no es sólo una disposición particular de tierra, sino los efectos que sobre ella tienen los nombres ficticios que les da Fitzgerald. Porque la historia de Gatsby ocurre en ese lugar efectivo, en el Long Island Sound (formación geológica cuya definición también me sorprende, acompañado del hecho de que no puedo encontrar una traducción precisa para Sound. De Wikipedia:
In geography a sound or seaway is a large sea or ocean inlet larger than a bay, deeper than a bight, wider than a fjord.
La capa que recubre este lugar, con el nombre de East y West Egg, crea el plano de consistencia que da a la historia su frágil intemporalidad. Toda la realidad permanece bajo esa capa, que conserva para cada lugar todas las connotaciones que sirven de base a la novela, la historia de la tierra, del dinero que la recubre, tierra y nobleza americana. Y todavía esa tierra permanece como entonces, quizás más enriquecida, aislada, envuelta en el aroma de su whiskey añejo, historia de su historia. Pero la historia de Gatsby ya no está ahí, ya no ocurre; el mismo lugar ya no es el mismo. No es el tiempo lo que ha cambiado, es el nombre. Porque todos los lugares de la historia permanecen: el puente de Queensboro todavía le da al visitante la mirada de la ciudad vista por primera vez, la primera promesa loca de todo el misterio y la belleza del mundo; Central Park todavía puede ser recorrido, a pie o en carruajes, pero ningún Tom se aparecerá por ahí con su peculiar manera de caminar (y por eso su culpa y su libertad permanecerán unidas para siempre). Los nombres de East y West Egg, sin embargo, nunca han existido más que como un recubrimiento, el disfraz que las palabras usan para preservar la identidad de los implicados, que los libra de una vergüenza temporal para exponerlos a la ignominia eterna de su pura exterioridad. La historia de Jay Gatsby no es universal, no ocurre nunca más que en ese preciso momento y en ese preciso lugar, aunque exponga al modelo americano del self-made man en su desnudez y su inutilidad efectiva, aunque su palacio y su jardín, donde la champaña es navegable, permanezcan en cada uno de los Estates de Kings Point y, aunque ahora haya una calle llamada Gatsby Ln. Y al final, el guía que nos ha llevado por cada uno de estos lugares sin memoria nos entrega un archivo más, que confirma cada palabra que hemos escrito:
Published: March 7, 2008
Homicide detectives are investigating the death of the owner of a fabled Gatsby-era estate on Long Island’s Gold Coast that has been the center of a decades-long family feud, the Nassau County police said on Thursday.
The owner, F. John Handler, 57, was found unresponsive on the grounds by his home in Kings Point on Wednesday night, the police said. He was taken to North Shore University Hospital in Manhasset, where he was pronounced dead.
Though Mr. Handler’s body showed visible injuries, investigators said, there was no immediate determination of whether they were a factor in the death, or whether they were accidental or intentional. They would not elaborate on the type of injuries. The Nassau medical examiner plans an autopsy. Mr. Handler had suffered health problems, including cancer and a nearly fatal episode of toxic sepsis last year.
His home is one of nine houses on the cliff-top estate called the Point, at the tip of Great Neck. The estate, thought by some to be an inspiration for the fictional home of “The Great Gatsby,” commands a panoramic vista of Long Island Sound and the distant New York City skyline.
For years, Mr. Handler and his relatives have fought over control of the 21-acre property. It was purchased in 1950 by a high-powered labor arbitrator named Herman Brickman, who organized it into a family cooperative with a greenhouse, formal gardens, a vineyard, stables, a tennis court, farm animals and a dock.
The squabbling began in the 1980s, after Mr. Brickman died. At first, his daughter, Marjorie Brickman Kern, sided with Mr. Handler, her son by a previous marriage. They won control of the Point over her two brothers and another son from the previous marriage, Russell H. Handler, 58.
But last year, Mrs. Kern had a falling out with John. She and Russell filed legal papers accusing John of tricking her out of her share of the property, worth millions of dollars. She complained that he had left her in the deteriorating mansion without funds.
John Handler adamantly denied the complaints from his mother and brother. In a telephone interview from his mother’s house on the estate on Thursday, Russell Handler said the litigation was still pending.
Russell Handler, who visits often from Maine to look after his 81-year-old mother, said he learned of his brother’s death when the police knocked on the door around midnight. Though Russell remains bitter about his brother’s actions, he said of the death: “It’s a terrible thing. I can’t imagine what happened.”
On Thursday, the compound, on a private road off Gatsby Lane, was filled with emergency vehicles, floodlights and police dogs, while police and news helicopters flew overhead. A visitor said the property resembled an armed camp.
sonida: Physical fascination, Roxette.
May 19, 2009
Teach Yourself to Fly – Pauline Oliveros (1974)
any number of persons sit in a circle facing the center. Illuminate the space with dim blue light. Begin by simply observing your own breathing. Always be an observer. Gradually allow your breathing to become audible. Then gradually introduce your voice. Allow your vocal cords to vibrate in any mode which occurs naturally. Allow the intensity of the vibrations to increase very slowly. Continue as long as possible, naturally, and until all others are quiet, always observing your own breath cycle. Variation: translate voice to an instrument.
April 18, 2009
la semana pasada leí extasiado doscientas páginas de La posibilidad de una isla de Houellebecq; leí en la hamaca, en la playa, mirando la linea infinita, la arena abandonada, cocinando con leña, en el futuro, en esa era medieval, en mi propia distensión. Estaba allá, todo eso ocurría (ocurrió) con la toda la naturalidad del caso: en vacaciones me voy para la playa. Como si nunca hiciera falta nada más; como si la playa existiera, como si hubiera una conexión de causalidad entre mi decisión de ir a la playa en vacaciones y tostarme la espalda leyendo a Houellebecq (y todo lo demás que ocurrió, que se seguía también con la misma naturalidad, ese orden perfecto, esa realidad, esas palabras que podrían nunca haber estado ahí [que nunca habrían podido estar ahí]). Una de esas vacaciones que planeas, enfrentando contratiempos, sorprendiéndote con las coincidencias que permiten que todo ocurra más fácil, registrándolo todo, tal y como debe ser; y terminaron, también, como era de esperarse: no quedamos atados en la repetición infinita de la marea, no morimos, no nos olvidamos; aquí sigo y las vacaciones se convirtieron en recuerdos, en un relato, cada vez más corto, para los que preguntan. Ahora acabo de abrir el libro y leo, es el primer párrafo, lo que seguía desde cuando cerré por última vez el libro en mis vacaciones a falta de luz:
Poco antes de llegar, la carretera seguía una playa de arena negra sembrada de pequeños guijarros blancos; tengo que reconocer que era extraño, por no decir perturbador. Al principio miré con atención, luego aparté la mirada; aquella inversión de los valores me trastornaba un poco. Si el mar hubiera sido rojo, seguramente habría sido capaz de aceptarlo; pero seguía siendo tan desesperadamente azul como siempre.
De haberlo leído allá, ¿habría visto yo el mar rojo? ¿Hubiera cambiado algo? ¿He vuelto otro? Tal vez todo seguiría siendo tan desesperadamente azul como siempre; no lo hubiera notado siquiera. Luego, la literatura, y veo hacia atrás, ahora el escorzo; todo explota en colores, esa palabra que estuve buscando todo el tiempo, que podría haber sido arena (sin colores, sin atributos, sólo en el aturdimiento de su presencia), ahora abandona su necesidad: todo es tan desesperadamente azul, como el mar. No lo hubiera notado, no escribiría. ¿A dónde se ha ido la escritura? escribía hoy mismo. Se había quedado en la playa, esperando la arena, que dejó de venir. La literatura la ha traído de vuelta y ahora escribo.
***
Todos. Toda la gente que has conocido en los últimos 3 años, como si fuera la última escena de tu vida. Unos saludan, efusivos, con un abrazo; otros se alejan; otros más, inesperados, te preguntan en palabras certeras por tu vida, sonríes sorprendido, recorres el lugar atestado de gente; desconocidos, pero todos como especialmente seleccionados para estar ahí esa noche, para que nada pasara desapercibido: no tenías nada que hacer ahí, sin embargo, todos han venido. Es tu despedida. Como si algo así fuera a hacer cambiar algo de repente, como si mañana pudieras efectivamente abandonarlo todo e irte a meditar en una montaña de Laos. Como si esperar una despedida no fuera demasiado. Y sin embargo, todos desfilan, casi, haciéndose notar, otros obligándote a atravesar el lugar para decir dos o tres palabras en un tono que sólo la muerte podría cambiar. Pero un vacío. Más palabras o menos palabras, alguien que se daba la vuelta, alguien que te prometía: saturación.
sonida: A Sweet Quasimodo Between Black Vampire Butterflies For Maybeck, Charlemagne Palestine.
March 12, 2009
Haiku
ramones
oh ramones
ramones
por Taku.
sonida: pinch, Can.
March 5, 2009
op. 21, I Ruhig schreitend
la explosividad contenida y siempre devastadora de las mañanas. El tiempo inexorable (que es ya no decir nada); choques de temperatura y el mundo que arremete por la ventana. Todo lo que aún resuena de ayer, todo lo que queda inconcluso, todo lo que hoy-tiene-que-ser. Todo eso, increíble, no cabe en una sola taza de café, lo has aprendido a la fuerza. Debes olvidar tus certezas con un poco de música, mirar el reloj, escribir unas palabras que retumbarán de nuevo en tu cabeza, aunque sea para callar esas otras palabras de anoche que aún se agitan. Leer el cielo. Leer los minutos y sentir el tiempo, en cada trago de café. No podrías retratarlo todo aunque quisieras, una obra total de la mañana, completa con flautas que imitan los pajaritos (transcripción cortesía de Messiaen); la mañana sólo existe como unidad en lo que se perfila, nunca en lo que puedas llegar a poseer realmente. No hay otra cosa. Todo marcha, muchas dimensiones, distribución espacial de la experiencia; el sonido se expande por el cuarto, te mueves en sincronía, de forma calmada y coordinada. Piezas cortas, con forma de pera quizás, intentos sencillos que intentan atrapar al mundo de un solo movimiento, como los 9 minutos de la sinfonía de Webern, una totalidad diferente, un espectro, una superficie deslumbradoramente cristalina que se empaña cuando te acercas, en la mañana, con tu taza de café.
sonida: sinfonía op. 21, Anton Webern.
March 2, 2009
De las redes del pensamiento, la dispersión y el olvido. Acerca de Horacio Potel y su presencia.
de la diseminación a la dispersión a la pérdida del pensamiento. Lo que a veces determina y demuestra su inmanencia a veces retorna desconocido y lo hace huir. La inmanencia es tan válida como activa, mientras su espacio entre lo visible sea siempre productivo, mientras se escape a la metafísica o a la reclusión, sea académica o capitalista. La inmanencia es la forma más activa de estar-ahí, si por eso se entiende responder cada vez inmediatamente a las condiciones, de cualquier tipo, que la determinan. Y así el espacio llamado virtual, que lo es en tanto real, pero también en tanto efectúa una apertura de las posibilidades infinitas de su propio espacio. A parte de eso, es completamente actual, activo y sujeto también a todas las fuerzas que actúan sobre él. Es un campo de fuerzas, también, pero el tipo de combates que se libran ahí es mucho más desigual, a velocidades intrazables y que atraviesan estratificaciones que aún no están mapeadas. Los textos, el pensamiento, recorren el espacio, imparables, diseminación como nunca antes se ha visto. Se trata de la disponibilidad, de la aperturidad y el acceso, se trata del mundo, del comportamiento de la palabra, de sus huídas, del olvido. El olvido del olvido, como en Blanchot, que no depende de que todo esté ahí sino que permanezca como lo que se olvida, que no se olvide aunque se olvide, que nunca se olvide de ser olvidado. No se trata de una comunidad creativa en la que todo vale y todo sirve, se trata del pensamiento, únicamente el pensamiento, que brota, que se oculta, que viaja y se transporta, en textos, en cuerpos, en .pdf, con etapas de actividad y etapas de receso, de calma, de silencio. No es, por lo tanto, una apología a los derechos infinitos y a una comunidad imposible; sólo respeto ante la palabra, ante su silencio, y ante lo que puede, cuando no está atada por reglas que pertenecen a otros juegos.
Una especie de solidaridad con la palabra, con el pensamiento, y con un profesor que ha tenido el mismo compromiso, y que, sin conocerlo, me ha acompañado desde hace años. Tres textos que tenía guardados antes de la caída de las páginas de Heidegger y Derrida en español. Parásitos del capitalismo, pensamiento transversal y pensamiento, sólo pensamiento.
El Ser Escrito – Jacques Derrida
http://www.megaupload.com/?d=FEE1OPAP
Introducción a qué es la metafísica – Martin Heidegger
http://www.megaupload.com/?d=UPRRF136
La época de la imagen del mundo – Martin Heidegger
http://www.megaupload.com/?d=ARHCGLD0
sonida: not a robot but a ghost, Andrew Bird.
February 27, 2009
Casiotone for the painfully alone


1. Old Panda Days (w/ Nick Krgovich)
2. Lesley Gore On The T.A.M.I. Show (version)
3. White Corolla
4. White On White
5. Holly Hobby
6. Lonesome New Mexican Nights
7. The Only Way To Cry
8. It’s A Crime
9. Missoula
10. Hot Boyz (w/ Dear Nora)
11. Born In The U.S.A. (w/ Concern)
12. Streets Of Philadelphia (w/ Concern)
13. Graceland
14. Sunday St
15. Voice Of The Hospital
Just come back to yourself, merely standing there, looking for one or two broken LEDs on the floor. Become a LED, love a LED. There are not enough sinewaves to make you forget what you’ve been through. Everything will be over but the music will always be there, and there are many colors you can shine with.