www.lapersuasion.com -work in progress.--

cada día voy encontrándolas. Las mismas personas, que cada seis meses retornan (retorno yo). “Qué bueno verlo”, “hace cuánto tiempo”… -seis meses. siempre son seis meses. Es el mismo recorrido, son los mismos sentimientos y casi casi son las mismas imágenes. Cada vez se cargan de nuevos significados (ahora, y para siempre, con la luz [...]

January 27, 2009

después del quiebre

no hay de qué preocuparse, no es como si todo dependiera de las palabras, no es como si vivieras bajo su dirección todo el tiempo. Sólo ignóralas, habla sin hablar, o calla, mirando al cielo, hasta que olvides lo que querías escribir. También puedes escribir listas, aunque las olvides, para mantener ocupado el lápiz que se te escapa. El copypaste es una opción, el internet está a tu disposición. Podrías vivir el resto de tu vida sin escribir más que tu nombre en los recibos y las combinaciones de usuario-contraseña de los miles de cuentas que tienes diseminadas en toda la red, o incluso puedes dejar que tu explorador favorito las llene por ti. Podrías deshacerte del teclado de tu laptop con una cocacola, sin dolor. Podrias hacer una pequeña fogata con los lápices, y pedir deseos en los pozos arrojando los lapiceros. Al fin y al cabo, quién necesita las palabras, como si ser mudo no fuera suficiente.

sonida: another pearl, Badly Drawn Boy.

en: escritura, esquiZO, hastío, palabras — pin2 @ 11:23 pm
January 26, 2009

take me home tonight. Oh take me, anywhere, I don’t care. 

riding in your car, I never want to go home, because I haven’t got one.

La comida y el sol y la mañana. Las lecturas, la vida que se te viene encima. Sería tan fácil vivir si no pensaras, sería tan sencillo mirar por la ventana y arrojar bombas de agua, divertirse, no mirar atrás. Te enfrentas con otros demonios. Sería tan fácil escribir si no fueras tan insulso.

sonida: there is a light that never goes out, the smiths.

en: escritura, esquiZO, hastío — pin2 @ 12:54 pm
December 27, 2008

la playa (lo cursi)


la playa (lo cursi), originalmente cargada por .postbop.

No escribí entonces. Escribí para ella, que en gran medida es escribir para mí, pero nunca será suficiente, nunca estará tan adentro. Nunca escribí. Ahora regreso y pronto me voy, de nuevo, a buscar, a perder. Ahora hay silencio, hay un espacio, una detencion en la que todo es perfecto. Y ahora sí escribo. Y voy a escribir, y luego voy a seguir haciéndolo hasta desangrarme. Pero entonces no leo. Entonces leí. Desde esa gran terraza, ese espacio gigante atravesándome las pupilas, las Martens increibles y su viaje eterno; el viento que me arrancaba la piel y la reemplazaba por una costra salada e igual de blanca. Entonces leí. Caulfield fui yo.

Perhaps the safest thing we can say about Holden is that he was born in the world not just strongly attracted to beauty but, almost, hopelessly impaled on it.
Original book jacket copy, possibly partially written by Salinger

No fui yo. Fuimos todos, lo olvidamos, lo evitamos. Holden al extremo, en picada, en un descapotable, con Sal Paradise y Dean Moriarty y Galatea y los demás (todos los que quieras, todos fuimos) y fuimos todos y cruzamos el mundo y destruimos el mundo y lo olvidamos. Y hubieramos disparado si el miedo no hubiera sido tanto, si el silencio no hubiera sido tan resistente. Sólo era mirar hacia abajo, ver nuestras botas, caminando, caminando, ver los zapatos enterrados en la arena, caminando ligeros, la arena no entra porque son altos, ni siquiera por los huequitos, los vendedores de la playa hablándonos en inglés, en español, en papúa, las RayBan(de imitación) ocultando nuestra mirada y el iPod silenciando sus gritos, su orgullo herido al ser ignorados, -mi piel es mejor que la suya-, te decían, con toda la razón. Todo lo que quieran. Entonces no leí y no escribí, pero hice fotos. -Beautiful, decían los negros de la playa. -Déjalo, sól es colombiano, decía otro.

Luego leí. Terminé con Caulfield y fuí Vila-Matas que fue Tabucchi que fue Hemingway que fue tantos más. Tantos más fuí que no recuerdo siquiera haber leído los cuentos antes, sólo ya sabía que iba a pasar, entonces no leí, fuí. Todos los días fueron uno, variaciones, inversos-retrógrados de lo mismo. Claro, porque estaba con Phillip y con Einstein en la playa. Mr. Bojangles, repetía, mientras el jet despegaba, ahora solo, con otro destino. Entonces leí y no leí y miré por la ventana. Ya había sido Holden, ya podía ser cualquiera. Jackbox, oyes ahora, Mr. Bojangles, oía entonces. Ahora vuelvo a la segunda persona, confidente, selfwatchingfromtheoutside, y lo evito (!) porque sí, porque ya empecé en primera, porque el que fuiste no es el mismo que eres, sino que son, y ninguno es sólo únicamente. Literalmente (y) en todos los sentidos. Todo luego pasaría rápido, tan rápido como no pasa nada rápido en ese lugar; tan rápido como lo que está siempre detenido, tan veloz como una roca al destruir su cráneo.

Acumulaba odios, limpiaba alacenas, quitaba la grasa del mundo. Entonces entre lo que pude componer, pensé. Entonces leí. Entonces escribí. En general, todo ocurrió sin que me diera cuenta, yo sólo observaba.

May 27, 2008

trirreme crepuscular

en todos los seres hay que distinguir tres elementos, que son los que permiten adquirir la ciencia de estos mismos seres: ella misma, la ciencia, es un cuarto elemento; en quinto lugar hay que poner el objeto, verdaderamente conocible y real. El primer elemento es el nombre; el segundo es la definición; el tercero es la imagen; el cuarto, la ciencia. Pongamos un ejemplo para que se comprenda mi pensamiento y que sirva para aplicarlo a todo. «Círculo» es la expresión de una cosa, cuyo nombre es este mismo que acabo de pronunciar. En segundo lugar, su definición, compuesta de nombres y verbos: aquello cuyos extremos equidistan perfectamente del centro. Esta es la definición de lo que se llama redondo, círculo, circunferencia. En tercer lugar está el dibujo que se traza y se borra, la forma que se delinea en forma circular y que es perecedera. En cambio, el círculo en sí, al que referimos todas estas representaciones, no experimenta nada semejante a esto, pues es totalmente distinto. En cuarto lugar está la ciencia, la intelección, la opinión verdadera, relativas a estos objetos: esas cosas constituyen una clase única y no residen ni en los sonidos proferidos ni en las figuras materiales, sino en las almas. De donde resulta evidente que se distinguen tanto del círculo real como de los tres modos que he dicho. De entre estos elementos, la inteligencia es la que, por afinidad y semejanza, está más cerca del quinto elemento; los otros se alejan más de este. Las mismas distinciones podrían hacerse respecto de las figuras, rectas o circulares, así como respecto de los colores, de lo bueno, de lo bello, de lo justo, de un cuerpo cualquiera, fabricado artificialmente o natural, del fuego, del agua y de todas las cosas semejantes, de toda especie de seres vivos, de las cualidades del alma y de las acciones y pasiones de toda clase. Si alguien no llega a captar, de cualquier manera, las cuatro representaciones de estos objetos, no obtendrá nunca una perfecta ciencia del quinto elemento. Por otra parte, todo esto expresa tanto la cualidad como el ser de cada cosa, por medio de este débil auxiliar que son las palabras; por eso, ningún hombre razonable se arriesgará a confiar sus pensamientos a este vehículo, y mucho menos cuando este queda fijo, como ocurre con los caracteres escritos. Y hay aún una cosa que hay que entender bien. Todo círculo concreto, dibujado o hecho con el torno, está lleno del elemento contrario al quinto: en todas sus partes, en efecto, limita con la línea recta, mientras que el círculo en sí, decimos nosotros, no contiene ni poco ni mucho la naturaleza opuesta a la suya. El nombre, decimos, no tiene en ninguna parte fijeza. ¿Quién nos impide llamar recto a lo que llamamos circular o circular a lo que llamamos recto? El valor significativo no será menos fijo cuando se haya-,hecho esta transformación y se haya modificado el nombre. Otro tanto diremos de la definición, puesto que ella se compone de nombres y de verbos: no tiene nada que sea suficientemente firme. Y hay mil razones para demostrar la oscuridad de estos cuatro elementos. La principal de ellas es la que dábamos un poco más arriba, a saber, que de los dos principios, la esencia y la cualidad, el alma busca el conocimiento, no de la cualidad, sino de la esencia. Pues bien: ella no busca que estos cuatro modos le presenten esto en los razonamientos o en los hechos, ya que la expresión y la manifestación que ellos nos dan es siempre fácilmente refutada por los sentidos, lo cual coloca al hombre, por así decirlo, ante un paso sin salida y lo llena de incertidumbre.

carta VII.Platón

ser un trirreme. Ser un círculo, limitar con todo. Ser un trirreme pero responder a otro nombre, a tantos nombres. También quisiera evitarlo, quisiera ser idéntico a mí mismo. No es tan fácil, nada es tan fácil. Ser un trirreme, por móvil, por veloz, porque escapa lo fijo. Ser un trirreme a las 3 y cuarto, crucero en altamar. Ser un trirreme crepuscular, entrando en la bahía, las armas listas para atacar. volver la mirada, sentir el sol y su juicio implacable. Tantos trirremes, tantas palabras, nada es uno. Volver luego sobre mí mismo (trirreme o doble amante de cyborgs) y descubrir que ya me he movido, que no permanezco. Nada es fijo. Olvidar las palabras, olvidar la escritura, pensar en un círculo, en el quinto elemento. Un círculo que no es línea, un círculo que no es palabras (pensar en un círculo sin palabras, pensar sin palabras, pensar, círculo). Círculo crepuscular que limita con dos trirremes (porque son cyborg). CyBorg(e)s: al sur, a través de un laberinto de código sobre iteraciones infinitas del presente y despertar siendo un tigre, visto a través del espejo de la webcam. ¿Qué esperar del presente, cuando es tan móvil? Quizás respuestas, como las de Aristóteles, empacadas al vacío, siempre en camino a su propia destrucción. Hay que reconocer que Platón le deja más espacio al pensamiento, ojalá confiara más en lo móvil, claro, dejaría de ser Platón. Pero nos entenderíamos. No esperar nada. Un círculo que es también trirreme, un trirreme que soy yo cada vez que quiero escapar, un tigre que se escapa siempre antes que yo, dejándome solo. Intento apropiarme de una frase, decirla como si fuera mía. Estábamos entonces en verano y los navíos se hacían a la mar. Esa se me escapa, pero creo que yo también me haría a la mar, o quizás por eso se me escapa, debe haber algo fijo para que los navíos puedan hacerse a la mar sin mi, y aquí no hay nada fijo. Lentamente abro los ojos, descubro un tubo de vacío, vacío dentro de mí. A ese vacío, estoy seguro, me dirijo cuando el mundo se expande lo suficiente. Como un corazón que palpita, el mundo oscila entre expansión total y compresión máxima, movimiento producido por la autoconciencia. Con esto, los navíos se hicieron a la vela y no me fue ya posible embarcarme, con esto quedé absolutamente inmóvil, lejos de las velocidades, me convertía en Platón. Yo miraba hacia fuera, como un pájaro que desea volar de su jaula, y él tramaba el medio de apaciguarme. El mundo luego se cerraba de nuevo y me encontraba en un gimnasio con otros tres hombres narcotomizados, nos miramos las caras, leyendo las líneas del mundo en un mechón de pelo que tomaba una curva particular. Salir del nicho 69 es como embarcarse en otro yo, en un trirreme crepuscular que no tiene salida, que se adelanta a la expansión de la mente para superar la atracción que se producirá cuando empiece a comprimirse, para dejar de ser yo. En adelante, pues, habité fuera de la acrópolis, entre los mercenarios. Recibí entonces varias visitas, entre otras la de algunos servidores atenienses, compatriotas míos. Ellos me hicieron saber que corrían calumnias sobre mi persona entre los peltastas y que algunos habían proferido amenazas de muerte contra mí si llegaban a cogerme. Imaginé, pues, para salvarme, el medio siguiente: hice saber a Arquitas y a mis otros amigos de Tarento la situación en que me encontraba. Estos, encubiertos en una embajada que partía de su país, enviaron un navío con treinta remos con uno de entre ellos, Lamisco, quien, apenas llegado, fue a interceder por mí ante Dionisio; le dijo que yo deseaba partir y le rogó que no se opusiera a ello. Dionisio dio su consentimiento, y me despidió, pagándome los gastos del camino. En cuanto a los bienes de Dión, yo no reclamé ni la más pequeña parte de ellos, y no se me dio nada de ellos tampoco.

sonida: white winter, Fleet Foxes.

en: esquiZO, hastío, outsiders, rain, soultripping — pin2 @ 12:24 am
May 21, 2008

me dices que tu mujer

 es bastante perezosa… que no le gusta hacer ná y camina despaciosa

pero yo tengo el remedio, te lo voy a formular. como dice el pier patero, esto si te va a curar

en: hastío, mis odios, outsiders — pin2 @ 2:15 pm
May 19, 2008

Thought is but an afterimage…

parar. No mirar. No seguir el mismo camino. Estar. No pensar. No pensar. No pensar. No olvidar el color, los colores, los estados, los diferentes estados, los momentos, las sombras, la forma de las sombras, el cambio de las sombras, la densidad de las sombras, su materialidad, no olvidar el dolor, no seguir, no volver, pertenecer al dolor como quien pertenece al espacio que separa los cuerpos, como quien no es cuerpo, como quien no tiene cuerpo, como quien juzga, ser puro juicio, materialidad superior, la de las sombras, la de las fuerzas, la del eterno retorno. Parar. Detenerse, el silencio como sonido, como único sonido, el silencio como plano de inmanencia, el mundo. No decidir, no definir, no dirigir, no prohibir, no decir, no hablar, inmaterialidad. No ser inmaterial, no escribir, escribir, no pensar, ser pensado, ser pensamiento, no ser nada, no olvidar. ¡No hablar! Recorrer cada paso, hacia adelante, hacia atrás, abandonar el salón hacia atrás, abandonar el mundo hacia atrás, luego hasta adelante: pensar en pescados. Si lloviera, mi mente gritaría al revés. Es un olor conocido, el del pensamiento. Es posible decir que el pensamiento huele, ya que el ser es redondo. Según los últimos estudios, adelantados por Johann y Kranz, que relacionan la inexistencia de las hojas en el pasto térmico (serie atópica) y relacionan su crecimiento a cálculos probabilísticos de término medio según la dimensión interespa(r)cial del ser y sus agregados, el inspectralismo tópico integra la neutralidad mínima de la última distancia expandiendo el medio a dos dimensiones virtuales, relacionadas aleatoriamente. Así, no queda nada más por decir. fallor, ergo sum. No decir, no fallar, no negar. A veces el pensamiento, como materialidad pura, no hace sino destruir las experiencias, prefiero el silencio. Pero esto no es antiacademicismo, (el mío es más fuerte aunque reducido, es antiaristotélico). Esto simplemente es hastío, tedio, inmaterialidad pura del ser. Ojalá pudiera comprender más espacios, más medios, más potencias de ser, ojalá pudiera regresar, y no volver, partir y nunca salir, ser siempre nuevo, siempre incompleto, siempre despierto. Ojalá no sufriera de sueño crónico, ojalá pudiera escribir mejor…

sonida: god only knows, David Bowie (The Beach Boys cover).

en: esquiZO, hastío — pin2 @ 5:50 pm