hagamos esto interactivo.
Mi email es postbop@gmail.com
Todos saben qué es un cadáver exquisito.
Manden un email ahí con asunto “cadaver exquisito”, y unos dos renglones de texto para colaborar.
El plazo es hasta el martes 17. Yo los pongo en orden de llegada y ya.
Depronto y hasta funciona no?
sonida: un helicóptero.
Get weak all the time, may just pass the time,
Me in my own world, yeah you there beside,
The gaps are enormous, we stare from each side,
We were strangers for way too long.
Hoy perdí 20 minutos. Por ahí. Eso no solía ocurrir. He olvidado cómo detenerme, he olvidado cómo pensar y cómo escribir. No puedo olvidar que siempre lo recordaba, pero no puedo recordarlo ahora. Ahora busco universales, razones suficientes y formas lógicas; determino el mundo desde mi centro. Había palabras que, de inmediato, se encadenaban y me llevaban a lugares más lejanos de lo que había imaginado. Al regresar, aún conservaba su sabor en la boca, recordaba. Sabía escribir, sabía dejarme llevar por una idea. ¡Vaya! si hasta tenía ideas sobre las ideas y sabía separarlas de mis propias ideas, que por básicas y sencillas quedaban de lado durante la escritura. He olvidado esa práctica, esa dedicación funcional del organismo para desgajarme sobre el teclado, descomponerme en cientos de partículas que se recomponían en la escritura (mi espacio de composibilidad). Ha sido un olvido activo, no decidido pero sé que ha ocurrido como efecto de otras prácticas, de la búsqueda de espacios diferentes, de conversaciones extendidas, de gestos que me han sido arrancados. Posibilidades suplantadas por posibilidades diferentes que no me llevan a otros lugares, que me han engañado. No por eso me he detenido. No por eso perdido el camino correcto, puesto que nunca lo conocí. No podría decir que lo encontraré, pero tampoco que no existe. No podría cambiar nada de lo que tengo por algo mejor, pero lo haría dada la oportunidad. Tampoco es seguro que pudiera reconocer esa oportunidad. No conozco tampoco el arrepentimiento sincero, no podría ignorar lo que tengo, ni podría preferirlo a lo que he perdido –puesto que he olvidado lo que tenía–. En cualquier caso, no soy tan diferente ahora. Estoy tan perdido como antes, quizás con ratas diferentes de producción/consumo, quizás ahora me atraviesan palabras a las que les tengo menos aprecio que antes y no me dejo arrastrar tan fácilmente. Quizás estoy viejo. De pronto se ha reemplazado en mi el arrojamiento por una lentitud anterior, quizás estoy aprendiendo todo de nuevo. Me sigo observando, desde el exterior, con ojos celosos, críticos e implacables. Siempre soy mi propia víctima. Sigo atravesándome en el camino de otros –que han cambiado–, sigo olvidándome de mi por otros –eso no ha cambiado–. Sí, sigo errando, y todo lo que he escrito al respecto no me ha ayudado –ni lo hará, lo sé– a encontrar esa otra ruta, al menos mientras la pretenda única, vertical, completamente diferenciada del resto. He perdido, he olvidado, he errado, no he hecho nada más que vivir. But most of all, I did it my way.
sonida: I remember nothing, Joy Division.
y al final de todo, sólo se trata de tomar decisiones. No voy a clase, no termino la carrera. El mundo no es la continuidad sino sus rupturas, y el resultado de todo no va más allá de una tranquilidad extraña en el pecho y una mañana que ahora es más larga. Ya puedes poner el café, aunque ya se ha acabado. Y te enfrentas a nuevos compromisos, siempre hay nuevos compromisos y sólo cambias uno por otro. Porque el cristianismo se metió por donde no lo esperabas, ahora eres culpable. Y aunque vayas a la deriva, saltando de un significado a otro, de una conexión a otra, no habrá más que vacíos: ¿cuál es la seguridad que hay cuando vas de clave de lectura en clave de lectura, buscando siempre una nueva perspectiva sin apropiarte de ninguna? Tal vez la pregunta parte de una incomprensión mutua ante el problema: la seguridad está perdida desde la entrada, es una de las premisas. Y quisieras pasarte hyperviculando tu vida, siempre un click más. ¿Acaso esperas llegar a un lugar del que ya no quieras salir? ¿O eres un nómada de por vida? Por ahora, deja tus viajes de lado y concéntrate en la escritura, ese movimiento deleuziano que te lleva más lejos que nada.
sonida: Uh!, Juana Molina.
finally we are no one. Finally we find it, it finds us, finally we get back and sink down, feel it coming through and get a glance of everything once again. We are watched by the same glance watching us as we watch ourselves, there in the couch, Mingus roaring his thunderblast nigro revolution, our minds lost and forgotten, causes and finality forever forgotten, our wishes and desperation forever forgotten, yet always active and pushing through. Finally we are no one, glitter and twang moving fast inside of us, molecules in movement, bodies, only bodies. It is just a matter of logic.
sonida: bonjour jeune fille, The Blow.