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nada más que máquinas. Nada más que agotamiento, pérdida de productividad, insectos entre los engranajes. Tan máquina que el mundo sigue su curso. Tan automático que te descompones mientras todo lo demás continúa. Quizás alguna pieza se rompa por tu causa y así comiences o te introduzcas en una cadena, nada más que [...]

December 24, 2009

bitácora

  1. no hay nostalgias, no hay distancia. No hay nada que como recuerdo se presente para representar algo que difiere del presente. No hay otro. No hay olvido, porque nada ha pasado, porque nada contiene una diferencia mínima que permita siquiera pensarlo como lo mismo. Hay una permanencia, indescriptible, indisoluble, que no cesa pero que tampoco puede ubicarse. Lo que empieza, en parte, es que ha sido analizada, desde todas las dimensiones que permiten sus variables, hasta expresar su insignificancia, la ausencia total de sentido que la activa.
  2. No hay hacia, no hay adelante, no hay nada que aún no sea y que se pueda definir, como idealizando, de manera tal que cada variable se conforme a una regla. No hay un espacio indefinido pero maleable, completo pero vacío, absolutamente femenino (si, la chora, o kora en “español”, deseo frustrado) que pueda absorber y dar forma a la realidad a partir de lo que ahora se proyecta.
  3. ¿Y entonces?
  4. Esta tarde encontré un libro que se llama Gödel, Escher, Bach. Todavía no logro comprender de qué se trata. Nunca lo voy a poder leer. [ahora en wikipedia veo que en inglés se llama Gödel, Escher, Bach: An Eternal Golden Braid, tal parece que hay un problema con la traducción que no alcanza al título; uno de los capítulos que leí es sobre las traducciones del Jabberwocky]. Podría decir al respecto que:
  • Se me olvidó lo que le dijo Aquiles a la tortuga.
  • No me importa lo que le dijo Aquiles a la tortuga.
  • Es obvio que le dijo Aquiles a la tortuga es falso.
  • Si lo que le dijo Aquiles a la tortuga es falso, es obvio que nada es verdadero.
  • Si es obvio que nada es verdadero, lo que le dijo Aquiles a la tortuga es falso.
  • Me perdí.
Así, tras haber tomado dos martini y dos cervezas en JSB, escribo esto y me voy a dormir. Estos son los días de navidad de comienzos de siglo, extraños, sospechosamente felices, marcados por la ausencia

sonida: [sonó] alguno de los conciertos de Brandemburgo y tal vez la misa en F, Johann Sebastian Bach.

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