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May 31, 2009

de momento

no sé cuando escribo. No sé qué pasa cuando escribo, y tampoco lo que hago cuando no escribo. Lo que escribí ayer, no lo recuerdo, y no puedo leerlo. Uno no lee lo que escribe. Escribo. Cada vez, y por la misma razón: estoy buscando. Escribir es buscar, es la persecución. Es el salto a la palabra siguiente, el salto nunca asegurado. Por eso se parece a la música, pero en eso se diferencia. En música sólo tienes que escoger entre 12 notas, y a menudo las escogen por tí. No hay riesgos. ¿Ahora? Ahora tratas de pensar en lo literario, en esa deriva del pensamiento que es la escritura, en esos eventos sorprendentes que ocurren cuando lees algo diferente de lo que está escrito, cuando escribes de manera que se pueda leer cancrizans y repetirlo varias veces produciendo nuevos contrapuntos cada vez, con el mismo sentido: todos los sentidos a la vez, literalmente.

Veo relojes y el sol en la ventana, veo palabras, veo las marcas de las letras, siempre en el mismo orden, silenciosas, retadoras. Veo cómo aparecen en la pantalla palabras que he pensado, que me han pensado, palabras con las que no tengo contacto, pero que regresan cada vez para sugerirme algo, para insinuar un nuevo tramo de la búsqueda: las palabras marcan su propio camino; no lo reciben de antemano, rompen cualquier clase de muro que se planta enfrente o se postran ante él. Sí, ante un muro. A veces extraño las palabras que nunca llegan. Es un bote salvavidas, con fugas.

Es raro, no sé para qué escribo esto.

Algo se olvida. Algo queda atrás.

Hay cosas que pasan.

sonida: Leaky lifeboat (for Gregory Corso), Sonic Youth.

en: despensa(miento), escritura, realidad, recherche — pin2 @ 1:54 pm
May 28, 2009

indecible

existe lo no dicho, lo que se mueve entre las letras, la composición autónoma del texto que ocurre a través (y a pesar) del texto, llenando los espacios infinitesimales entre números de parágrafos, todo lo que puede existir entre 1 y 1.1 y 1.12. Que no se limita a la redacción, que no se limita al montaje o a la diagramación: permea todos los espacios, se nutre de ellos y no se escribe nunca; es la escritura del lector. Responde al ritmo, al tono, a las afirmaciones o negaciones que implican sus contrarios, que los ocultan, a las preguntas retóricas que nunca lo son, a la forma de las palabras, es composición por negación.

Pero no es negativo, no es lo no dicho. Si se piensa en un discurso original, indeterminado, en el que cada palabra que se escribe es una negación de ese indeterminado, el discurso de lo no dicho corresponde a esa parte que permanece indeterminada, que nunca se afirma más que por su existencia. Pero hay problemas: esa teoría presupone la preexistencia del discurso y su anterioridad frente al texto, neoplatonismo bárbaro.

¿De dónde vienen las palabras? Quizás un discurso original que se va componiendo, que avanza a través de las palabras, pero que no se reduce a esas palabras, avanza en todas las direcciones, posee consistencias diversas, unas más opacas que otras, más visibles. Porque no todo lo que está escrito es la negación y lo despreciable frente a ese otro discurso que sería interesante sólo por estar oculto, nada de eso. No es inefable como es inefable el nombre de Dios, simplemente escapa a la consistencia de la tinta. Tiene un comportamiento diverso, ya corpuscular, ya de onda, ya de puro silencio, de resonancia de armónicos. Ya quedó todo anotado, ahora avanza el discurso.

sonida: la mañana.

en: despensa(miento), realidad, recherche — pin2 @ 9:01 am
May 26, 2009


en: Uncategorized — pin2 @ 11:36 am
May 19, 2009

Teach Yourself to Fly – Pauline Oliveros (1974)

any number of persons sit in a circle facing the center. Illuminate the space with dim blue light. Begin by simply observing your own breathing. Always be an observer. Gradually allow your breathing to become audible. Then gradually introduce your voice. Allow your vocal cords to vibrate in any mode which occurs naturally. Allow the intensity of the vibrations to increase very slowly. Continue as long as possible, naturally, and until all others are quiet, always observing your own breath cycle. Variation: translate voice to an instrument.

en: escritura, musical(es), outsiders — pin2 @ 9:32 pm

este es un lugar para la escritura. la escritura es un lugar para algo que todavía desconoces.

en: Uncategorized — pin2 @ 8:20 pm
May 11, 2009

las posibilidades, la determinación, el mecanicismo.

¿cuál es el tiempo de escribir? Porque ahora, en la noche, en el silencio, deja de ser lo mismo ese instante de sentarse a digitar. Se interpone la cabeza, ese dolor, se traban un poco los dedos y se demoran, o quizás son sólo perezosos y exigen un poco de café para empezar a moverse de nuevo, saltando de una letra a otra antes saber qué idea viene a continuación [en la escritura, el pensamiento va primero]. Y cuando a veces parece que todo es saturación, cuando los párrafos espantan y empiezas a practicar esa lectura rápida, grosera, falsa que a veces logra que te salgas con la tuya, dejar un reguero. O esa otra lectura, ahora exigida, que lleva a cuestas su propia escritura, esa transposición de párrafos en los que te desintegras y desintegras al autor para componer esos textos de nadie, esas palabras eternas. Con esa escritura que a veces muestra la esquizofrenia, que se mueve y no se mueve, tan ligera, entre el discurso indirecto libre y la voz autoritaria del autor. Eres un comentarista, leyendo y releyendo a tus antepasados, para sumar unas cuantas páginas sin valor alguno al relato de vida. Yo creo en el advenimiento de los futuros.

Y no es a través de otros lugares, no es en la mesa de algún bistró sabanero donde encontrarás eso que se escapa, que te sacude y te guía entre libros, lo inefable, lo silenciosamente olvidado de la filosofía y que se mueve, quizás no lento pero a velocidades que no alcanzas a comprender, que surge cada vez entre los renglones y se escapa justo ahí cuando vas a transcribirlo, y por eso las páginas vacías de tu moleskine, y por eso las notas equivocadas y por eso las corcheas que se van quedando atrás, atrás, atrás hasta convertirse en la anterior, dispositivo típico de Reich, diseñado cómo no para superponer esas realidades, para plastificar el tiempo, porque dónde si no se muestra lo inefable sino en la música, o en el tiempo, sin llegar a idealizarla y volverla a perder, porque si es en la música no es en cualquier música, no es en tu Mozart o en una linda (*) sinfonía de Haydn o tras el poder demoledor de una explosión wagneriana, no es por supuesto y tristemente en cualquier preludio de Debussy en el que vas a intuir así de repente que el mundo se baila a la francesa, que nada como una fiesta decadente de la Belle Époque para encontrar al ser que poco a poco sale de entre los bosques como un fauno porque nada de eso hay en Debussy, sólo colores, sólo irrupciones cromáticas del tiempo en varias dimensiones, el emerger del sonido puro desde el océano oscuro de la tonalidad y todo lo que quieras decir, todo lo que dices y dices olvidando que lo que andabas buscando era nada más que lo inefable.

en: m'skine, musical(es), recherche — pin2 @ 10:28 pm

Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate

y al final de todo, sólo se trata de tomar decisiones. No voy a clase, no termino la carrera. El mundo no es la continuidad sino sus rupturas, y el resultado de todo no va más allá de una tranquilidad extraña en el pecho y una mañana que ahora es más larga. Ya puedes poner el café, aunque ya se ha acabado. Y te enfrentas a nuevos compromisos, siempre hay nuevos compromisos y sólo cambias uno por otro. Porque el cristianismo se metió por donde no lo esperabas, ahora eres culpable. Y aunque vayas a la deriva, saltando de un significado a otro, de una conexión a otra, no habrá más que vacíos: ¿cuál es la seguridad que hay cuando vas de clave de lectura en clave de lectura, buscando siempre una nueva perspectiva sin apropiarte de ninguna? Tal vez la pregunta parte de una incomprensión mutua ante el problema: la seguridad está perdida desde la entrada, es una de las premisas. Y quisieras pasarte hyperviculando tu vida, siempre un click más. ¿Acaso esperas llegar a un lugar del que ya no quieras salir? ¿O eres un nómada de por vida? Por ahora, deja tus viajes de lado y concéntrate en la escritura, ese movimiento deleuziano que te lleva más lejos que nada.

sonida: Uh!, Juana Molina.

May 6, 2009

she was a visitor

el espacio del silencio (tuh!, las onomatopeyas de la música), el espacio del sonido y el espacio del espacio. Cuando las metáforas se quedan cortas, cuando puedes hablar, fácilmente, de rotar un sonido y verlo desde diferentes ángulos: cuando penetras el espacio del minimalismo. Música espacial. El presentismo absoluto es presentismo del espacio, presencia del sonido, presente del tiempo, donde el absoluto sólo se refiere a la experiencia. ¿Pero estás dispuesto a desarrollar una teoría de la música donde lo importante sea la experiencia de la audición? Bueno, tendrías que sentarte a distinguir tus aliados y tus enemigos. ¿Dónde queda la improvisación? (La improvisación real, nada de jazz…). Todo lo que buscas es un intersticio. La discontinuidad permite el intersticio, pero su despliegue no es tan sencillo. Debes ser el pliegue que se inserta en el intersticio, no desplegar lo que con trabajo ya se ha plegado.

¿Y qué si hay que buscarlo en otro lugar? El silencio, en todas sus formas, es el silencio. Esa forma que sólo se puede mostrar. Esa forma de mostrar que es el silencio mismo. Ese silencio que abre el mundo, lo que es el caso. ¿Y qué si tienes que hacer un collage, mezclando todo con todo, comprendiendo una cosa a través de otra, en el semiological drift al que siempre estás abocado? No será posible detenerte. Pero el silencio es el silencio mismo. No es lo mismo, no es idéntico a sí mismo y desde luego no es dios (o eso es lo que tienes que demostrar), o tal vez lo que debes hacer es buscarle otro nombre. El primer paso ya está dado: el sonido es físico, no como onda sino como materialidad, como el espacio que puedes habitar o el objeto que puedes manipular. Y el grito de nuevo: en la música no hay colores. Semiological drift. Y ¿cómo escuchar? El enfrentamiento de nuevo con la experiencia del silencio, con el destello, con el intersticio. Lo que sea, pero comienzas, a la mejor manera de los filósofos, desde lo más cercano. Lo que no encuentres con tus audífonos en un cuarto cálido, seguramente no lo encontrarás en un monasterio zen. No hay desdoblamiento posible. Una vez más estás solo: es el temor de escribir, o una de sus caras más oscuras: debes inventarlo todo de nuevo: brand new ontology for the musically ill. El plano de inmanencia no está deshabitado, desde luego, hay haecceidades, autómatas espirituales, derrape semiológico y una composición terrestre que se deja formar. Tal vez es tu obstinación lo que te mantiene aislado, aunque ya no puedas encontrar ese lugar donde lo oiste por primera vez. Lo imaginaste, quizás. Del miedo no cabe duda, es el comienzo de todo, es lo que te mueve: reemplaza el hastío o el entusiasmo cuando ninguno de los dos te afecta.(Y todo te huele a Hume, de vez en cuando). Todavía no has encontrado la forma de hacer la pregunta, aún permanece ese espacio vacío:

¿ ?

Nunca podrás hacer una pregunta mejor que esa.

Un día, otro día, debes sentarte y completar todo de nuevo: cada uno de los puntos que escribiste es en realidad un párrafo más, recuérdalo.

sonida: why patterns?, Morton Feldman.

en: despensa(miento), mnmlst, musical(es), recherche, visual — pin2 @ 4:07 pm
May 5, 2009

la gripa en méxico y la muerte en pereira

la gripa en méxico y la muerte en pereira

Matik Matik
Kra 11 con 67-20
9 pm
5k

www.facebook.com/event.php?eid=77849574700

www.myspace.com/muerteenpereira

en: Uncategorized — pin2 @ 1:45 am