tansolo pensé repentinamente, instantánea mirada alucinante, intensosrecuerdos, momentos pasados instantes atrás. poner palabras, pintartres círculos, casa cuadrada donde pensamos primero. pensérepentinamente, tansolo escribirte mirarte, manos silenciosas sutilestorpes tuyas mias inquietas gritonas. tarde lluviosa nolluviosaextendida, nosolitaria, increíble, nueva, palíndromo compuesto,perfecta poesía presente porsiempre. pensé, tan solo, repentinamente,palabras escritas gritadas susurradas dibujadas, sabores totales pancafé queso té [...]
y esas palabras, ¿están en tu cabeza? Palabras raras, palabras nuevas, desconocidas, abstrusas. ¿En qué parte de la cabeza? Desconocidas, escondidas, al acecho. Entorpecen la escritura, se imponen ahora entre las ideas, cambian su sentido, invaden el pensamiento. Metafísica. Entran palabras/salen palabras. No hay más procesos, su organización es automática. Los medios, medios son. Los hombres. Las palabras contienen su propio orden lógico, premisas de organización predeterminadas, es su comportamiento, su despliegue. (Por eso no puedes evitar que se fuguen una o dos, que manchan de teleología tu escritura). Salen/entran, ¿intercambio?, ¿Permutación? ¿Cuál es la relación dentro de tal comercio? ¿Se repiten o se anulan? Y así el caminar lento, así las poses, o la mirada distraída, nunca al frente, así el olvido y mirar hacia ambos lados antes de cruzar. La insignificancia del sonido, la materialidad de las ondas, la emotividad de la dominante. El aspecto de las palabras, la combinatoriedad, el peso del enunciado. Supercolisionadores y toneladas de sonido aplastantes, o leves aumentos en la densidad del ambiente, se necesita una onda de 20k a más de 200dB para apagar un pequeño fuego. Se necesita un disco de The Clash y una configuración social lo bastante inflamable para incendiar Londres; a control remoto. Se necesita una noche fría y un plato de ravioli para salir de nuevo a oir otro mundo. Tal vez no haya compañía esta vez.
sonida: Ascension, Glenn Branca.
Expresar cierto vértigo. Cómo va tu texto en correspondencia a la sonida.
Lo que la máquina mental abduce, tan fresco porque el cuerpo emite su voz.
Joe Strummer sonreiría y Glenn Branca azuzaría otros sonidos después de leer este texto.