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pensar a otra velocidad. Detenerse, negarse a cruzar la calle, multiplicarse dentro del intersticio, extender el silencio. Fijarse en las luces intermitentes hasta ver sólo luz, hasta ver el mundo en la luz, luz reflejo de  luz, móvil/inmóvil, autorreferencial. O el sonido. Detenerse en la esquina de un sonido, mirar a través de él y [...]

January 27, 2009

después del quiebre

no hay de qué preocuparse, no es como si todo dependiera de las palabras, no es como si vivieras bajo su dirección todo el tiempo. Sólo ignóralas, habla sin hablar, o calla, mirando al cielo, hasta que olvides lo que querías escribir. También puedes escribir listas, aunque las olvides, para mantener ocupado el lápiz que se te escapa. El copypaste es una opción, el internet está a tu disposición. Podrías vivir el resto de tu vida sin escribir más que tu nombre en los recibos y las combinaciones de usuario-contraseña de los miles de cuentas que tienes diseminadas en toda la red, o incluso puedes dejar que tu explorador favorito las llene por ti. Podrías deshacerte del teclado de tu laptop con una cocacola, sin dolor. Podrias hacer una pequeña fogata con los lápices, y pedir deseos en los pozos arrojando los lapiceros. Al fin y al cabo, quién necesita las palabras, como si ser mudo no fuera suficiente.

sonida: another pearl, Badly Drawn Boy.

en: escritura, esquiZO, hastío, palabras — pin2 @ 11:23 pm
January 26, 2009

ampersand

ampersand |ˈampərˌsand|
noun

noun |noun|
noun Grammar
a word (other than a pronoun) used to identify any of a class of people, places, or things ( common noun), or to name a particular one of these ( proper noun).

the velvet underground & nico. lo concreto. las llamadas. mi sombrilla nueva y los pies mojados, sin botas, justo hoy. Coprolalia Coprolalia Coprolalia. λαλία λαλία λαλίαλαλία.

Bostezos atascados que se acercan a la nausea, vómitos y vómitos, el cuerpo se siente. Siluetas de árboles y el cielo de un color incomprensible y cada vez escribes más y cada vez es menos. Laberinto de palabras.

LaB
er I D e
P n a T l
Ab

or
AS

sonida: expectation.

en: Uncategorized — pin2 @ 8:10 pm

take me home tonight. Oh take me, anywhere, I don’t care. 

riding in your car, I never want to go home, because I haven’t got one.

La comida y el sol y la mañana. Las lecturas, la vida que se te viene encima. Sería tan fácil vivir si no pensaras, sería tan sencillo mirar por la ventana y arrojar bombas de agua, divertirse, no mirar atrás. Te enfrentas con otros demonios. Sería tan fácil escribir si no fueras tan insulso.

sonida: there is a light that never goes out, the smiths.

en: escritura, esquiZO, hastío — pin2 @ 12:54 pm
January 25, 2009

Velvet Underground – After Hours

en: Uncategorized — pin2 @ 9:10 pm
January 19, 2009

Lori Meyers – Tokyo ya no nos quiere

en: Uncategorized — pin2 @ 2:58 pm

{citas y nombres} Buscapalabras

huyes de la escritura de la misma manera en que te acercas a ella. Te refugias, te pierdes y te niegas a permanecer en su interior, pero tampoco es el afuera lo que te da tranquilidad. Y es que lo has experimentado miles de veces. Te atrae, te seduce, siempre com promesas, con posibilidades, miles de libros que se escriben línea por línea en tu mente antes de siquiera acercarte a la luminosa pantalla a dejar un par de marcas. Solucionas todos los problemas, operas tu lógica infalible, invocas ideas y referencias, citas y nombres, cuidadosamente seleccionados y organizados more geometrico. Todo esto ocurre entre las sábanas, en la ducha, en un instante eterno entre dos sorbos de café, mientras caminas extasiado por el centro; momentos de sentido. La escritura ya ha comenzado, ya te ha atrapado, luego te darás cuenta de su fragilidad. Nada tan volátil como una buena idea, nada tan peligroso. En cada palabra que escribes te implicas, te impones, padeces su peso infinito. Buscapalabras, olvidainstantes; tú y la escritura, como zonas que se mezclan y se anulan cada vez, se pierden y se confunden, se olvidan de sí mismos, tú olvidas la escritura, la escritura hace que te olvides de tí mismo, del mundo. Despensamiento, y luego una búsqueda loca por las palabras, una persecución desaforada, psicótica, que te lleva más allá de tí mismo: un retorno tan brusco que te rompes, conoces la escritura. Desearías que fuera al contrario. Lo que se esconde, lo que escondes, y también lo que sólo aparece, te toma por sorpresa, efectúa una disolución brutal en tu cerebro, liquidificación. Huyes de tantas palabras, las esquivas con tropos que luego explotan en tu cara, trampas para tí mismo, pantallas y máscaras, más palabras que odias, palabras que son mundos que son personas que son destrucción que son agujeros negros en donde te pierdes, disolución total, materia intensiva, el pensamiento como partículas subatómicas en el acelerador que es tu pobre y destrozada hypomnemata, abandonada por tí y por tus lectores, y por los otros que la leen, que la usan, que la padecen. Aunque eso es desear mucho: no pasa de ser un lugar de olvido. Si algo se acelera aquí es la desaparición. Puedes quejarte aún más, todavía hay sangre que corre dentro de tí, todavía se confunden tus fluidos, todavía saboreas la bilis negra que ha manchado tu camisa. Porque te enfrentas a tu cuerpo. Sabes que tu máquina no es tan sofisticada todavía como para formular preguntas, así que repites las que caen sobre tí. Sólo las repites porque tampoco puedes resolverlas. Así, tu cuerpo sólo pesa. Pesa, huele y duele: en una palabra, estorba. Y luego te odias, ¿de cuándo acá eres cristiano neoplatónico? De Agustín debías tomar otra cosa, algo más, el pensamiento, la vida, no sus taras religiosas, no su odio. Just hang on, suffer well. No, hoy no vas a escribir sobre música, no podrías. Vuelve al cuerpo, entiende el cuerpo. Entiende agenciamientos, entiende la relación que mantienes con la pantalla luminosa, con el suave teclado que anticipa tus letras, que dispone todo tu pensamiento. El teclado es el mapa de tu mundo, es el código más claro y más indescifrable que puedas encontrar: gastarás toda tu vida en resolverlo. Cada palabra que escribas es un intento más por comprender lo que ese orden fantástico esconde, no sólo es Q W E R T Y y la O al lado de la P pero lejos de la R, que está justo encima de la F, no sólo la Z X C juntas con la S encima, no sólo la O y la L tan cerca, no encontrarás palabras así, pero las reconocerás, las verás brillar también, iluminarse desde adentro, en resonancia con el mundo, comprendes el pensamiento. Navegarás en el Hudson algún día, permanecerás en el ala del avión mientras se hunde, como si caminaras sobre el agua, tus huesos se congelarán, tus heridas se convertirán en un pozo violeta y púrpura, black and blue, con toda la porquería de NY asentándose dentro de tí. If god has a masterplan that only he understands I hope it’s your eyes he sees through. Recuerda ahora esa terraza, cualquiera de ellas, pero todas con ella. Recuerda ahora, quizás estás viviendo los mejores años de tu vida. Recuérdalo. Esta tarde vas a tomar café, esta tarde vas a leer, y vas a olvidar, y quizás todo lo que escribiste va a volver esta noche (porque el olvido no es selectivo, ay Loriga). Quizás puedas escribir algo más.

sonida: Tokyo ya no nos quiere, Lori Meyers.