Anorak pop or what it means to wake up on a sunny Monday morning, touch the world with your hands and get lost in a cup of coffee. When it seems that simple toy keyboard drum beats and your favorite cardigan are the only solution for that something is wrong somewhere deep feeling; shining cold [...]
es el peso de la historia lo que no me deja levantar. O la incertidumbre. Puede ser la inseguridad frente al presente, ¿lo has considerado? Que si lo he considerado… Aparece en mí con la misma frecuencia que los latidos de mi corazón, sus armónicos exagerados entrando en consonancia con las pulsaciones electromagnéticas de mi cerebro casi anulan todo pensamiento, mis entrañas vibran con una simpatía imposible; esa duda se produce en mí antes de que yo mismo exista. Sí, es dificil pensar en la posibilidad de uno o dos pasos, cuando el abismo es tan grande. Y sobre todo con esa manera de llover ¡es que mira! Sí, casi que produce otro mundo ahí afuera y nos reduce a nosotros a pequeños especímenes en recipientes de vidrio; la ciudad nos mira y se burla de nosotros, la ropa mojada y los hombros temblando, un nuevo medio acuoso exterior que nos repele y nos hacina en lugares como este, donde no somos nadie, donde nada permanece. La escritura lo nombra, pero ese mundo nos preexiste, todos venimos del mar, a fin de cuentas. Pero lo repelemos, mira como se encogen tus pies dentro de los zapatos mojados, ¿crees que quieren protegerse, o será más bien que intentan convertirse en aletas? Ese es un devenir interesante, y tenemos varias pruebas. Pero igual, ¿qué harías con aletas en la ciudad? Es que decir que es acuosa no es decir que sea el mar, es una ciudad acuosa, lluviosa, y sólo eso. No hay forma de adecuarte a ella, te repele, sólo la habitan los edificios que miran silenciosos, las luces que intentan iluminar cada una de las gotas que caen para confundirse con ellas, los charcos que reflejan esos edificios y cada una de sus gotas en un esfuerzo incomprensible por unir los dos mundos, límite interesante son los charcos. No más límite que tú mismo: cuerpo y alma, carne y electromagnetismo, cogitatio y extensio, hardware y software, acción y pasión, deseo y deber, eres un límite entre todos, eres el “y” asignificante que reúne estas sustancias inexistentes en las narraciones incoherentes de los dictadores que te narran a diario y te asignan tu lugar cada vez, negando toda posibilidad de movimiento, de devenir, de ek-sistencia. Oscurece, sabes que podrías llenar páginas y páginas de tu bitácora electrónica antes de que algo saliera mal en el sistema, la falla eres tú. En cualquier momento, por cualquier descuido, los grandes ventanales que te mantienen a salvo de ese exterior agresivo que tanto admiras podrían explotar, producto de tu inseguridad. Por eso, es el peso de la historia, ya te lo había dicho. Es como la mirada de esa pequeña niña, no tienes forma de comprender lo que significa, no puedes recibir su mensaje de salvación más que abdicando de lo que llamas conciencia y perdiendo la forma, tu forma. ¿Primero era un “y” asignificante y ahora tengo forma? Tienes que escoger un discurso, no eres claro. Eres lo que quieras ser, el plano de consistencia es un corte transversal del caos, en ese caos están todas las posiblidades, el plano lo escoges tú, o escoges padecer el que escojan otros por tí, el criterio y los efectos son los mismos. Tú escoges tu propia oscuridad. Quisiera ser la ciudad, quisiera ser la luz que describías arriba, quisiera ser parte del charco, o quizás un cable de luz, imagína cómo debe sentirse en la lluvia, casi inmune, con toda esa electricidad pasando a través de él, ahí hay más posibilidades que en todo un edificio. Eso es la electricidad, nunca la comprenderemos, a lo más que podemos aspirar es a ser baterías en un sembrado como en the matrix. Ah, si quieres coger imágenes de la mitología, también puedes recordar a Johnny Mnemónico, su cabeza a punto de explotar por cargar 120Gb, ¿qué será la energía, a estas alturas? Tengo una respuesta rápida para ti: es eso que ya no tienes, y que te impide seguir escribiendo.
sonida: la lluvia, esa extraña entidad inclasificable.
http://hicsuntdracones.files.wordpress.com/2008/04/stefanie-posavec_on-the-map_jack-kerouac_on-the-road_literary_organism.jpg
Caerían miles de gotas de lluvia eléctrica sobre el viajero. Su ordenador, sus robots, su equipaje y sus notebooks, todo en él como una prótesis, vibraría en su explosión nolecular.
Voy a escribir algo que comienze con estas líneas. Grax por ofrecer tu texto, único como una estrella indestructible en el universo.
Salute.
…explosión molecular.
únicos son los tuyos rain, y tus textos. escribe, y yo escribo algo después. escritura molecular.