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June 26, 2008

Ch. 61

es el peso de la historia lo que no me deja levantar. O la incertidumbre. Puede ser la inseguridad frente al presente, ¿lo has considerado? Que si lo he considerado… Aparece en mí con la misma frecuencia que los latidos de mi corazón, sus armónicos exagerados entrando en consonancia con las pulsaciones electromagnéticas de mi cerebro casi anulan todo pensamiento, mis entrañas vibran con una simpatía imposible; esa duda se produce en mí antes de que yo mismo exista. Sí, es dificil pensar en la posibilidad de uno o dos pasos, cuando el abismo es tan grande. Y sobre todo con esa manera de llover ¡es que mira! Sí, casi que produce otro mundo ahí afuera y nos reduce a nosotros a pequeños especímenes en recipientes de vidrio; la ciudad nos mira y se burla de nosotros, la ropa mojada y los hombros temblando, un nuevo medio acuoso exterior que nos repele y nos hacina en lugares como este, donde no somos nadie, donde nada permanece. La escritura lo nombra, pero ese mundo nos preexiste, todos venimos del mar, a fin de cuentas. Pero lo repelemos, mira como se encogen tus pies dentro de los zapatos mojados, ¿crees que quieren protegerse, o será más bien que intentan convertirse en aletas? Ese es un devenir interesante, y tenemos varias pruebas. Pero igual, ¿qué harías con aletas en la ciudad? Es que decir que es acuosa no es decir que sea el mar, es una ciudad acuosa, lluviosa, y sólo eso. No hay forma de adecuarte a ella, te repele, sólo la habitan los edificios que miran silenciosos, las luces que intentan iluminar cada una de las gotas que caen para confundirse con ellas, los charcos que reflejan esos edificios y cada una de sus gotas en un esfuerzo incomprensible por unir los dos mundos, límite interesante son los charcos. No más límite que tú mismo: cuerpo y alma, carne y electromagnetismo, cogitatio y extensio, hardware y software, acción y pasión, deseo y deber, eres un límite entre todos, eres el “y” asignificante que reúne estas sustancias inexistentes en las narraciones incoherentes de los dictadores que te narran a diario y te asignan tu lugar cada vez, negando toda posibilidad de movimiento, de devenir, de ek-sistencia. Oscurece, sabes que podrías llenar páginas y páginas de tu bitácora electrónica antes de que algo saliera mal en el sistema, la falla eres tú. En cualquier momento, por cualquier descuido, los grandes ventanales que te mantienen a salvo de ese exterior agresivo que tanto admiras podrían explotar, producto de tu inseguridad. Por eso, es el peso de la historia, ya te lo había dicho. Es como la mirada de esa pequeña niña, no tienes forma de comprender lo que significa, no puedes recibir su mensaje de salvación más que abdicando de lo que llamas conciencia y perdiendo la forma, tu forma. ¿Primero era un “y” asignificante y ahora tengo forma? Tienes que escoger un discurso, no eres claro. Eres lo que quieras ser, el plano de consistencia es un corte transversal del caos, en ese caos están todas las posiblidades, el plano lo escoges tú, o escoges padecer el que escojan otros por tí, el criterio y los efectos son los mismos. Tú escoges tu propia oscuridad. Quisiera ser la ciudad, quisiera ser la luz que describías arriba, quisiera ser parte del charco, o quizás un cable de luz, imagína cómo debe sentirse en la lluvia, casi inmune, con toda esa electricidad pasando a través de él, ahí hay más posibilidades que en todo un edificio. Eso es la electricidad, nunca la comprenderemos, a lo más que podemos aspirar es a ser baterías en un sembrado como en the matrix. Ah, si quieres coger imágenes de la mitología, también puedes recordar a Johnny Mnemónico, su cabeza a punto de explotar por cargar 120Gb, ¿qué será la energía, a estas alturas? Tengo una respuesta rápida para ti: es eso que ya no tienes, y que te impide seguir escribiendo.

sonida: la lluvia, esa extraña entidad inclasificable.

Olafur Eliasson – NYC Waterfalls

en: dearte, mapas, nyc — pin2 @ 2:19 pm

why patterns? morton feldman

regulación de intensidades; La realidad, o sus suplementos, sirven como tablero para una serie más extensa de frecuencias. ¿Cómo expandir el mundo, la percepción o las posiblidades, sin destruir la serie de patrones que hacen posible el paso de flujos y energía entre medios? El cambio positivo, la entropía, la autorregulación de los sistemas o el devenir; sólo se trata de escoger una dirección. Saltando al vacío, o mirando al interior, la realidad es una post-imagen, un color muy fuerte sobre el que ya no puedes hacer juicios. Luego estás ahí sentado, mirando una vez más al sol que brilla en el exterior, esperando a que un rayo te toque, no para salvarte, sino para recibir un poco de calor y seguir con tus torpes procesos orgánico-mentales que te mantienen vivo hasta el dia siguiente. De torpes maneras te consume el sueño y te tropiezas, cada que lo repites pierde su poder. Hay pocas formas de escapar, hay pocos intentos que sean efectivos en realidad. El frío, algo del espacio, un poco más, una intensidad que se desploma desde su posición jerárquica con cabeza de buey de tanto repetir “yo, yo, yo” y se explaya, deja de pensar. Cuando la palabra se retira y queda la nada, el silencio, el ser, retorna el pensamiento y todo se abre. Entender a Blanchot no es tan fácil, sobre todo cuando se intenta presionar una lógica o una serie de enunciados que lo expliquen. Es oir y entender. ¿Qué excluir del espacio, qué excluir de uno mismo para retornar al mundo? El problema siempre va a ser el sujeto. El resto siempre es sutil, es leve, apenas un susurro, muy desnudo. El tamaño de una hoja. Por el contrario, ejercicio gráfico u ontológico, el sujeto nunca podrá pasar a segundo plano, permanece como efecto hipnótico. Es el lugar de lo anómalo.

en: esquiZO, soultripping — pin2 @ 1:22 pm
June 20, 2008

Real Transformer

en: Uncategorized — pin2 @ 11:32 pm
June 18, 2008

la improbable operación de desarticular el pensamiento, el movimiento quirúrgico de romper la linealidad, la percepción dimensional de las palabras, estas son las cuestiones que se incluyen en una est-ética. Realizar movimientos policromáticos de rotación descentrada, baja saturación, siempre atentos a los contrastes, a las gradientes, a las composiciones emergentes que determinan los planos. Lo atractivo es lo particular, atendiendo a las partículas, a sus propios movimientos independientes, al flujo colectivo, como en metástasis. Las dimensiones y su intercambio tópico de energía, los ciclos y su destrucción entrópica, palabras y palabras que giran sobre si mismas, creando redes infranqueables, cada vez más rígidas, cada vez más establecidas, dejan el mundo por fuera. No hay tanta distancia de aquí al pensamiento, ése que se oculta al mostrarse, ese que nos atraviesa, autómatas espirituales. El progreso mental, imposible composición secuencial de imágenes en donde los elementos cambian de lugar cada vez que se intenta localizarlos, añadir uno nuevo, seguir un camino. No alcanzó a continuar con su meditación, escritura mental intempestiva, torrentosa, cuando un policía lo detuvo desde su moto, elemento cuidadosamente calculado de esa eterna coreografía que son los operativos de seguridad para los políticos en la ciudad. Romper los flujos mentales, crear desbordamientos, hidráulica mental. Con éste, había otros cinco motociclistas deteniendo el tráfico en todos los cruces, autoridad divina otorgada por el folio de documentos que había visto enseñar a menudo a algunos oficiales. Tan pronto todas las vías de luz estuvieron aseguradas por estos centauros motorizados, seis vehículos Ford blindados, conocía al detalle todos los features de estos vehículos; grandes exploradoras de defensa instaladas en el techo y sistemas de triple propulsión para crear las unidades de seguridad más potentes de su época bajaron rugiendo por la vía hacia el occidente, sus ocupantes desconocidos pero profundamente intuidos, como si todos fueran uno, casi él mismo; podría estar atendiendo a un operativo de seguridad para protegerlo de él mismo, eso quisiera, antes de tener que llegar a enfrentarse de nuevo a la cálida pero inevitable pantalla de su computador, la el flujo de pixeles blancos que debía convertir en un documento que justificara su renuncia, sin dejar en evidencia las oscuras implicaciones que lo obligaban a hacerlo. Movimientos calculados en términos de milisegundos, no era dificil imaginar los mapas que llevaban los ocupantes de los vehículos, fotografías satelitales altamente detalladas de cada cuadrante de la ciudad y análisis del tráfico actualizado todo el tiempo. Tan pronto pasó al frente de él el último vehículo, su guardían se lanzó en picada para adelantar la caravana antes del próximo cruce y repetir la operación. No hace poco él mismo estaría conduciendo uno de los vehículos en una caravana similar, pero ahora desconfiaba de la seguridad que ofrecían por que entonces, ¿cómo lo habían descubierto? Ya era incapaz de pensar, de continuar con ese flujo de conciencia, no podía sacarse las imágenes de los últimos días, esa extraña relación que se había desarrollado. Ya no podía seguir con esto, había que acabar con todo.

en: relatos — pin2 @ 10:32 am

It feels like every velocity in the world went through me…"


, originalmente cargada por .postbop.

en: Uncategorized — pin2 @ 1:18 am
June 17, 2008

Muerte por tupperware, 2005.


Daniela Edburg.

link

sonida: sleeping with a gun under my pillow, The boy least likely to.

en: esquiZO, outsiders — pin2 @ 1:46 pm
June 16, 2008

astroboy

link

en: robot outsiders — pin2 @ 11:15 pm
June 14, 2008

es indudable, de todas formas lo intentarás. Y perderás más de lo que piensas en el proceso. Perderás más que tu identidad, más que tu propio yo, esa celda infructuosa que has creado para protegerte del vacío. Aun te falta mucho para comprender el afuera, para ser capaz de seguir, intuir y acaso percibir de qué se trata todo. Mientras tanto recorres tus propios errores, uno tras otro, intentando registrar las salidas, hacer un mapa de cada hueco, para evitar caer dos veces. Eso tampoco debería preocuparte, los huecos se repetirán. Ahora ves el futuro, vives en el futuro, cuentas con tu propia dosis de Quietus para acabar con todo cuando estés listo. Lo cierto es que no tendrás que esperar mucho, el mundo se mueve más rápido que tu, como una banda transportadora que te lleva a través de la inmensa maquinaria, robots sin ojos trabajando sobre ti con precisión quirúrgica, insertando y soldando los elementos necesarios para hacer de ti otro producto perfecto, idéntico a todos los demás que crecen fordianamente al lado tuyo. Te sorprendes de tu olor, de tu hambre, de esa sensación de soledad que crece en el pecho mientras caminas de regreso a casa, los dedos a punto de romperse por el peso de las bolsas de mercado que no recuerdas haber comprado; recorres mentalmente el horario del dia siguiente, intentando una vez más encontrar alguna diferencia, algún lugar en donde puedas poner una marca, encontrar un intersticio que te permita detener el mundo, la inmensa linea de producción, sin que todo se venga encima de ti, sin que tus amistades te abandonen y pierdas el amor de tu vida. Busca algo que puedas comer, mira dentro de ti, intenta encontrar una salida a ti mismo, pues ya te abandonaron. ¿Qué hubieras deseado en lugar de esto? ¿Qué podrías imaginar, si cada opción que has tenido la has desechado, construyendo sobre ella una cadena de argumentos tan sólida que ni siquiera tu puedes romper? Ahora estás ahí sentado, hablando solo, mirándote desde afuera y pensando en lo que le responderías a alguien que pasara al lado tuyo, las explicaciones que darías sobre tu ropa gastada, sobre tus libros encima de la mesa, sobre los tres vasos de cartón que has amontonado, toda la tarde mirando hacia el mismo punto invisible, punto de fuga extirpado, expansión de las dimensiones y las perspectivas hacia un infinito incomprensible, de nuevo el afuera. Lo raro, lo realmente inexplicable, es que ya no puedes hablar de depresión, no hay síntomas, no hay motivos, ni siquiera hay perspectivas plausibles de solución frente a las cuales mides tu situación actual para sentirte miserable, para incrementar esa calidez, ese abrazo tibio de opio de la depresión. Aunque estés solo. Aunque hayas fracasado. Aunque lo hayas perdido todo y no comprendas ni siquiera cómo volver a empezar. Ya no es depresión, pues ahora estás vacío por completo, ahora solo te deslizas a través de la correa transportadora y recibes gustoso cualquier punto extra de soldadura que un robot miscericordioso decida poner en ti, sabiendo siempre que se trata de un bug en el sistema que podría destruirlo todo. Viste tantos barcos de velas blancas, ya no recuerdas ninguno. Es la desmaterialización. Algún dia, no serás más que energía y con suerte podrás encontrar algún trozo de cable desprotegido en la gran maquinaria de producción para insertarte por ahí, sodomización maquínica en la que tu eres tu propio esperma, todo para confundirte con la gran máquina y dejar de sufrir por tu improbable futuro.

sonida: Love you endlessly, Bara Johnson Live at Spaceport Bravo 51, 76, 23.

en: esquiZO, r0bot, rain, selfwatchingfromtheoutside — pin2 @ 6:25 pm
June 10, 2008

My Pal 2 (1993)

el mio es del 91, los letreros son en francés y habla español. –eres mi colega, dice.

en: Uncategorized — pin2 @ 5:01 pm
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