I
ver la lágrima que brotade los ojos del punkerocuando cae el aguacero
amigo, el jabón reyno es la única manerade pararte la cresta
había que vivir para presenciar eso…
nota: el poema no es mío, lo oí/leí en alguna parte y lo escribí de memoria, si alguien es el autor o tiene el original, me avisa… no pretendo [...]
videoinstalación por Sabrinak
My mind is my wall is my borderline. (my tv).
en todos los seres hay que distinguir tres elementos, que son los que permiten adquirir la ciencia de estos mismos seres: ella misma, la ciencia, es un cuarto elemento; en quinto lugar hay que poner el objeto, verdaderamente conocible y real. El primer elemento es el nombre; el segundo es la definición; el tercero es la imagen; el cuarto, la ciencia. Pongamos un ejemplo para que se comprenda mi pensamiento y que sirva para aplicarlo a todo. «Círculo» es la expresión de una cosa, cuyo nombre es este mismo que acabo de pronunciar. En segundo lugar, su definición, compuesta de nombres y verbos: aquello cuyos extremos equidistan perfectamente del centro. Esta es la definición de lo que se llama redondo, círculo, circunferencia. En tercer lugar está el dibujo que se traza y se borra, la forma que se delinea en forma circular y que es perecedera. En cambio, el círculo en sí, al que referimos todas estas representaciones, no experimenta nada semejante a esto, pues es totalmente distinto. En cuarto lugar está la ciencia, la intelección, la opinión verdadera, relativas a estos objetos: esas cosas constituyen una clase única y no residen ni en los sonidos proferidos ni en las figuras materiales, sino en las almas. De donde resulta evidente que se distinguen tanto del círculo real como de los tres modos que he dicho. De entre estos elementos, la inteligencia es la que, por afinidad y semejanza, está más cerca del quinto elemento; los otros se alejan más de este. Las mismas distinciones podrían hacerse respecto de las figuras, rectas o circulares, así como respecto de los colores, de lo bueno, de lo bello, de lo justo, de un cuerpo cualquiera, fabricado artificialmente o natural, del fuego, del agua y de todas las cosas semejantes, de toda especie de seres vivos, de las cualidades del alma y de las acciones y pasiones de toda clase. Si alguien no llega a captar, de cualquier manera, las cuatro representaciones de estos objetos, no obtendrá nunca una perfecta ciencia del quinto elemento. Por otra parte, todo esto expresa tanto la cualidad como el ser de cada cosa, por medio de este débil auxiliar que son las palabras; por eso, ningún hombre razonable se arriesgará a confiar sus pensamientos a este vehículo, y mucho menos cuando este queda fijo, como ocurre con los caracteres escritos. Y hay aún una cosa que hay que entender bien. Todo círculo concreto, dibujado o hecho con el torno, está lleno del elemento contrario al quinto: en todas sus partes, en efecto, limita con la línea recta, mientras que el círculo en sí, decimos nosotros, no contiene ni poco ni mucho la naturaleza opuesta a la suya. El nombre, decimos, no tiene en ninguna parte fijeza. ¿Quién nos impide llamar recto a lo que llamamos circular o circular a lo que llamamos recto? El valor significativo no será menos fijo cuando se haya-,hecho esta transformación y se haya modificado el nombre. Otro tanto diremos de la definición, puesto que ella se compone de nombres y de verbos: no tiene nada que sea suficientemente firme. Y hay mil razones para demostrar la oscuridad de estos cuatro elementos. La principal de ellas es la que dábamos un poco más arriba, a saber, que de los dos principios, la esencia y la cualidad, el alma busca el conocimiento, no de la cualidad, sino de la esencia. Pues bien: ella no busca que estos cuatro modos le presenten esto en los razonamientos o en los hechos, ya que la expresión y la manifestación que ellos nos dan es siempre fácilmente refutada por los sentidos, lo cual coloca al hombre, por así decirlo, ante un paso sin salida y lo llena de incertidumbre.
carta VII.Platón
ser un trirreme. Ser un círculo, limitar con todo. Ser un trirreme pero responder a otro nombre, a tantos nombres. También quisiera evitarlo, quisiera ser idéntico a mí mismo. No es tan fácil, nada es tan fácil. Ser un trirreme, por móvil, por veloz, porque escapa lo fijo. Ser un trirreme a las 3 y cuarto, crucero en altamar. Ser un trirreme crepuscular, entrando en la bahía, las armas listas para atacar. volver la mirada, sentir el sol y su juicio implacable. Tantos trirremes, tantas palabras, nada es uno. Volver luego sobre mí mismo (trirreme o doble amante de cyborgs) y descubrir que ya me he movido, que no permanezco. Nada es fijo. Olvidar las palabras, olvidar la escritura, pensar en un círculo, en el quinto elemento. Un círculo que no es línea, un círculo que no es palabras (pensar en un círculo sin palabras, pensar sin palabras, pensar, círculo). Círculo crepuscular que limita con dos trirremes (porque son cyborg). CyBorg(e)s: al sur, a través de un laberinto de código sobre iteraciones infinitas del presente
sonida: white winter, Fleet Foxes.
His shoulders began to shake, a rapid tremor that set off his diaphragm. With an effort Maitland mastered the spasm. He swallowed back the phlegm that choked his throat and stared down at the Jaguar, thinking again about the crash. It had been stupid of him to ignore the speed limit. Eager to see Catherine again, he was looking forward to relaxing in their cool, formal house with its large white rooms. After three days with Helen Fairfax, in this sensible woman doctor’s warm and comfortable apartment, he had felt almost suffocated.
Standing up, Maitland edged sideways across the slope. Ten feet above him was the hard shoulder of the motorway, and the palisade of wooden trestles. Maitland tossed his briefcase up the slope. Moving like a crab on his feet and forearms, he climbed the more shallow soil, reached both hands on to the concrete shoudler and pulled himself on the road.
Exhausted by the climb, Maitland sat down unsteadily on a wooden trestle. He brushed the dirt on his hands against his trousers. The briefcase and ranincoat lay at his feet in a grimy bundle like the luggage of a tramp. Swate bathed his shirt inside the jacket, soaking through the fabric. The blood was thick in his mouth, but he sucked it back without a pause.Concrete Island. J.G Ballard
el mundo fisíco todavía está allí. Es el parapeto del yo el que mira y sobre el cual ha quedado un pez color ocre rojizo, un pez hecho de aire seco, de una coagulación de agua que refluye.
Pero algo sucedió de golpe.
Nació una aborrecencia quebradiza, con reflejos de frentes, gastados, y algo como un ombligo perfecto, pero vago y que tenía color de sangre aguada y por delante era una granada que derramaba también sangre mezclada con agua, que derramaba sangre cuyas líneas colgaban; y en esas líneas, círculos de senos trazados en la sangre del cerebro.
Pero el aire era como un vacío aspirante en el cual ese busto de mujer venía en el temblor general, en las sacudidas de ese mundo vítreo, que giraba en añicos de frentes, y sacudía su vegetación de columnas, sus nidadas de huevos, sus nudos en espiras, sus montañas mentales, sus frontones estupefactos. Y, en los frontones de las columnas, soles habían quedado aprisionados al azar, soles sostenidos por chorros de aire como si fueran huevos, y mi frente separaba esas columnas, y el aire en copos y los espejos de soles y las espiras nacientes, hacia la línea preciosa de los seno, y el hueco del ombligo, y el vientre que faltaba.
Pero todas las columnas pierden sus huevos, y en la ruptura de la línea de las columnas nacen huevos en ovarios, huevos en sexos invertidos.
La montaña está muerta, el aire esta eternamente muerto. En esta ruptura decisiva de un mundo, todos los ruidos están aprisionados en el hielo; y el esfuerzo de mi frente se ha congelado.
Pero bajo el hielo un ruido espantoso atravesado por capullos de fuego rodea el silencio del vientre desnudo y privado de hielo, y ascienden soles dados vuelta y que se miran, lunas negras, fuegos terrestres, trombas de leche.
La fría agitación de las columnas divide en dos mi espíritu, y yo toco el sexo mío, el sexo de lo bajo de mi alma, que surge como un triángulo en llamas.
sonida: melody day, Caribou.
esa noche, con rain, desfenestrando androides. Saltando sobre el tiempo, sin saber siquiera cómo llegamos ahí. Yo manipulaba sonidos, les daba la vuelta y trataba de confundirme con ellos, trataba de entenderlos, tomar para mi esa tranquilidad de existir sólo durante unos segundos, de negarse ser grabados, de existir cada vez, cada vez. Rain esperaba una nave intergaláctica que yo nunca pude ver, preocupado como estaba por permanecer despierto, por seguir cada sonido. Ella era Valerie, (ella es todas, siempre), yo no pude ser Pollock, no pude ser los sonidos, pero pude ser rain; leyéndola, pude dejar de ser yo. Después, casi puedo ser Jim, Shanghai Jim. Aprendí una palabra nueva, bomba atómica: es una luz muy brillante, casi como otro sol, como si Dios tomara una fotografía. Casí fui Jim, abrazando un Zero, saludando al piloto del Mustang mientras volaba rasante, viendo los bombardeos por la ventana, gritando algo en japonés para salvar a los míos, kamikazes que se convertían en bolas de fuego, yo cantaba aleluya, siempre a punto de enloquecer. Quién sabe dónde estaba rain mientras yo me arrastraba por el pantano, mientras recorría las casas en mi bicicleta o exploraba otro Mitsubishi Zero estrellado. Quién sabe dónde está rain, que escribe el mundo en cada cuento de dos líneas, que es Valerie y Billie, que es negra y blanca al sur de la frontera, que un día es animal de bestiario y luego quizás acompaña a un cyborg a cenar. Con Margo Guryan, otra vez la cantata de Bach, pasando sobre husos horarios inexistentes, hace tanto anulados por la fibra óptica, perdemos nuestros husos corporales, nuestras fronteras, nuestra identidad. Por el futurismo, por la red, por un androide que siempre nos llama, uniendo esas tormentas de bits y recuerdos de otras vidas para descubrir que la segunda vida es la otra, que sónicamente somos uno.
As Jim stood by the wire, tracing the course of the canal through the narrow valley, an American bomber swept across the camp. For a moment, reflected from the underside of its silver wings, a pale light raced like a wraith between the nettles and stunted willows. While Yang drove uneasily back to Amherst Avenue, annoyed in some way by the visit to Lunghua, Jim thought of the last weeks of the war. Toward the end, everything had become a little muddled. He had been starving and perhaps had gone slightly mad. Yet he knew that he had seen the flash of the atom bomb at Nagasaki even across the four hundred miles of the China Sea. More important, he had seen the start of World War III, and realized that it was taking place around him
j.g ballard. empire of the sun
sonida: someone i know, Margo Guryan.
interferencia, conexión inconsecuente de información asignificante, regreso y retorno, movimiento infinito sobre flujos perdidos.