son algo que pasa. Sólo aquí hay mañanas. Ellas me encuentran a mí.
Sólo aquí está la disposición adecuada.
planes recuerdos silencio descanso cansancio tristeza confusión nostalgia seguridad amor tranquilidad diversión comprensión proyección gente felicidad aperturidad café sol calma presión esperanzas dudas depresión deseo crisis luz aire espacio cielo ciudad disposición arrepentimiento
good morning stranger, [...]
“and it came to me then. That we were wonderful travelling companions, but in the end no more than lonely lumps of metal on their own separate orbits. From far off they look like beautiful shooting stars, but in reality they’re nothing more than prisions, where each of us is locked up alone, going nowhere. When the orbits of these two satellites of ours happened to cross paths, we could be together. Maybe even open our hearts to each other. But that was only for the briefest moment. In the next instant we’d be in absolute solitude. Until we burned up and became nothing.”
Sputnik Sweetheart, Haruki Murakami
sonida: I can’t get started, Art Tatum.
egerg. Casi no entiendo que era, es muy chévere. Lina es una linda y se puso a hacer la animación!
sonida: seis pequeñas piezas para piano, Arnold Schönberg.
no estoy en ninguna parte. Y tampoco me estoy moviendo. La impresión que pueda llegar a tener de eso es simplemente que cambia mi punto de vista sobre mi mismo, un punto de vista fundado en algo que si es móvil: mi imaginación. Pero mi movilidad me restringe a un sólo espacio, mi interioridad. Y esa interioridad no existe, porque yo soy el afuera. Todo lo que hay en mi es movilidad inmóvil en medio de un espacio estático inexistente. En primer lugar hay que establecer la diferencia entre el movimiento comprendido como desplazamiento de un lugar a otro en el que lo importante es el cambio de lugar, y el movimiento puro que puede comprenderse sin referencia inmediata a algún lugar o tiempo. Por el momento, ninguna de las dos aproximaciones dice mucho. Todo esto sólo significa que mis problemas son giros sobre un mismo punto, que lo que aprendo nunca lo sé y que no hay nada que pueda definirse como YO. Pero sigue siendo asquerosamente difuso y vago. Quiere decir que las palabras y lo que hago con ellas hacen mucho más en mí que lo que pueda llegar a ser. Bueno, quizás es por ahí: No soy nada, porque tengo que llegar a ser, pero no puedo ser porque no me muevo, y no me muevo porque lo único que hay en mi es una interioridad volcada hacia afuera. (Una interioridad volcada hacia afuera quiere decir que no importa cuanto me esfuerce por establecer mis bases propias de comprensión, siempre van a estar definidas, alteradas y destruidas por cualquier suceso mínimo del exterior). Quiere decir que frente al mundo no tengo ninguna protección más que mi movilidad inmóvil. Lo que sigue de ahí es comprender de qué manera esa interioridad abierta puede llegar a retener algo.
sonida: cinco movimientos para cuarteto de cuerdas, Anton Webern.
porque, en efecto, he sido hombre, mujer,
planta, pájaro y mudo pez que salta fuera del mar.
Fragmentos, Empédocles
porque pensar ya no es lo mismo. Porque la certeza es el lugar a evitar, porque el significado del silencio es más importante que cualquier otro sonido. Me muevo entre lo que no existe y lo que ya no es, entre lo que no entiendo y lo que doy por sentado, quitándole todo el significado a lo posible… Enamorado del silencio, si, y abandonado en la búsqueda del intersticio. Ver con claridad es estar ciego, dominar lo hecho es perderse en el vacío de lo presente. ¿Y la realidad? En alguna parte hay que detenerse, debe haber una colina desde la que se pueda ver tanto lo oculto como lo presente. A menudo lo más cierto es el camino recorrido, por el cual volveré a pasar en el viaje de regreso ¿pero, no pensábamos, amigo, que devolverse por el mismo camino es perder la mitad del viaje? Quizás, pero en el pensamiento detenerse es avanzar mucho más. Ahora debemos movernos rápido para alcanzar las puertas abiertas, pero dejando marcas a nuestro paso para volver a estudiarlas con detenimiento. Sólo hay que evitar olvidar cuáles son las marcas, confundirlas con prohibiciones. Por lo pronto, tu cabeza estará tan llena como vacía, sabrás tantas cosas como no sabes ninguna y dominarás lo más pobre del conocimiento para tener la tranquilidad de que eres apto para habitar el mundo, para merecer lo que posees. Aprende que todas las cosas tienen la facultad de pensar y participan de la inteligencia. Aprende, podríamos decir, que el silencio es más grande.
***
El silencio tiene a menudo dos colores: la presencia y la ausencia. Siempre está saturado, pero Ninguna parte del todo está vacía ni enteramente llena. En efecto, del todo nada está vacío; ¿de dónde, pues, podría venirle alguna cosa? Se trata, creo, del comportamiento del silencio. Por eso se confunde, por eso se satura, por eso se nubla. A veces la mañana trae claridad, pero todo radica en el comportamiento. El silencio como presencia es imponente, rellena los espacios y se filtra a través de la duda. Es el silencio que hay entre las notas de las variaciones Goldberg, el silencio sobre el cual es posible extender un sonido sin negarlo. Es el silencio no como el lienzo sobre el cual se escribe (más parecido a la ausencia) sino el que subyace, el silencio inmanente. En ese silencio se oye el cuarto de grabación, se comprenden las intenciones, se comunican los mensajes, es el silencio Siloquente. Es un silencio denso, algo pastoso, con una claridad especial, es lo que hace visible la opacidad del sonido, de lo determinado. Frente a esa riqueza posible del silencio presente, el vacío produce una decepción indescriptible.
***
I’m fixing a hole where the rain gets in
and stops my mind from wandering
where it will go
I’m filling the cracks that ran though the door
and kept my mind from wandering
where it will go
And it really doesn’t matter if I’m wrong
I’m right where I belong
I’m right where I belong
See the people standing there
who disagree and never win
and wonder why they don’t get in my door
I’m painting my room in a colorful way,
and when my mind is wandering
there I will go
And it really doesn’t matter if I’m wrong
I’m right where I belong
I’m right where I belong
Silly people run around
they worry me and never ask me
why they don’t get past my door
I’m taking my time for a number of things
that weren’t important yesterday
and I still go
I’m fixing a hole where the rain gets in
and stops my mind from wandering
where it will go
where it will go
I’m fixing a hole where the rain gets in
and stops my mind from wandering
where it will go
sonida: lucy in the sky with diamonds, The Beatles.
ser el horizonte y percibir el horizonte no es lo mismo. Tiéndete al sol y permite que tus pestañas entrecerradas te muestren el mundo como realmente es: borroso, indiferenciado e inseguro. Hermoso.
Mira a través del tiempo, las alturas y cientos de ventanas que te observan. Mira las nubes y percibe sus cambios. Lo sabes, todo lo que tu cambias apenas equivale a lo que ellas pueden lograr. Eso es seguir inevitablemente en el horizonte pobre de comprensión que llamamos ciencia. ¿Por qué sigues esforzándote? ¿Tiene algún sentido escribir sobre el sentido, cuando todo lo demás está en tu contra? Encuentras el centro del silencio en el reflejo furtivo sobre la vitrina. Ser otro, ser el reflejo y ser tu propia imagen que desaparece. Desaparece. Ocúltate en la multitud, sal del circulo de luz que te acoge y enfréntate a la anonimidad gélida. No te esfuerces, ya de plano no eres nadie.
Al final de todo, luego de una corta escapada a través de una terraza, vuelves a la continuidad. Para eso tienes un programa que maneja todas tus responsabilidades, sólo hace falta un cerebro.
sonida: today, Jefferson Airplane.
o es más o es menos, o es un poco diferente. Mas no siempre es lo mismo. Te guías bajo los mismos presupuestos, improvisas según tus patrones básicos y el riesgo se minimiza. Encontrar el significado de tantas cosas en un solo lugar lleva inevitablemente a conclusiones tan falsas como ciertas. En una vida tan fragmentada como la tuya, como la mía, cuando encuentras una conexión entre dos cosas inmediatamente tiendes a buscarle sentido, así de inusual es. (Auster). ¿Pero, y el sentido? ¿Qué pasa con la dirección invariable de los flujos? Bueno, desde luego no es invariable, de hecho ni siquiera se podría decir que tienes dirección, es más, ¿Cuáles flujos? Bueno bueno, no es para tanto, los flujos si están, es sólo que estamos tan atravesados por ellos, nos definen y nos cambian tantas veces que inevitablemente dejamos de percibirlos, nos pensamos a nosotros mismos como si fueramos el centro, cuando somos, a lo sumo, un reflejo casual en el espejo de alguien. Recogiste todo lo que quedaba y te subiste al bus, luego de tomar un café. Tienes formas muy diferentes de percibir el tiempo, pero todas son dolorosas, todas se inscriben en la carne. El tiempo vivido se vive en la carne, pues la mente no tiene tiempo, la mente es inmediatez. ¿Te preocupa todavía la distancia? El tiempo también se mide en el agotamiento de tu espalda, que te obliga a cambiar de posición de vez en cuando mientras escribes. La mente no cambiará de posición porque sólo es un lugar, en tanto que apertura, en donde las demás cosas se sitúan. Cambiar la posición de las cosas en la mente es pensar. Pensar mientras caminas es desafiar al tiempo. Decides, entonces, caminar. Ahora temes olvidar algo del pasado, Aquarela que ya no pesa la melancolía, puedes recordar para saber que no recuerdas, puedes recordar el olvido y olvidar el olvido, pero todos estos son juegos con la memoria (horizonte de comprensión de la vida, sin duda), que no modifican el pasado: si olvidaste algo en el pasado, lo recuperarás; el pasado se proyecta. Cambia de nuevo de posición, tu espalda no aguanta. También puedes medir el tiempo en las nubes, en el cielo: cada vez está más cerca el aguacero. ¿Ver llover? Cosas del pasado. El pasado se proyecta. ¡No temas! El tiempo se mide en la escritura, y cuando dejas de escribir, se acabó el tiempo.
sonida: enviera, la red.