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hoy estreno el castpost con un remix de mi banda ficticia the lillies de una canción de la banda no ficticia niños de sodio de Andrés, llamada Puerto Libertad. Es una buena canción y merece el remix. Hecho en fruity loops.
lo que suena: puerto libertad (feel better remix), The Lillies.

May 23, 2006

tocar

siempre hay una sensación, una extraña sensación de vacío, después de un concierto. no importa quién esté, cómo sea, qué haga después -cuánto trate de evadirla-, en algun momento el silencio y mi mente se encuentran para preguntarse -y no siempre en los mejores términos-, qué pasó.

no sé exactamente cómo funciona, las connotaciones, pero es extraña, es como si me quedara esperando el final de una película después de que se acabó, es como si algo más tuviera algo para decir. es una duda sobre lo que pasó, simplemente. ¿dije algo? ¿alguien oyó algo? ¿dónde quedó todo eso? siempre, después de una hora, o menos, todos los detalles se olvidan, toda la vibración se detiene y se funde todo en un recuerdo homogéneo, que se guarda inexplicado, indefinido. siempre hay comentarios, que llegan en momentos más apropiados que otros, y ayudan a crear un panorama de lo sucedido, pero es falso. las felicitaciones y los comentarios buenos retumban en el vacío silencio de mi cabeza y se cubren de dudas, las comunes… ¿me lo dice por decencia? ¿compasión? ¿lo dice en serio? ¿tengo algo que ver yo? ¿que digo? ¿qué pasa cuando uno hace algo bueno? ¿cambia la opinión que los demás tienen de uno? ¿que tiene que ver esa opinión con lo que hizo en realidad? ¿que queda? ¿dónde lo dan?

depronto pierdo algo cuando toco. me desnudo y expongo mis errores y falta de talento al juicio de gente que no sabe quién soy o qué quiero, qué pretendo. yo no sé que pretendo. no sé por qué toco, es divertido, es desafiante, pero es más grande que yo, creo. me siento al margen de muchos lugares comunes, de la competencia, de la espiritualidad profunda, de la simple diversión, tocar está en algún lugar en medio de todo eso, mezclado con miedo, dolor, inseguridad y nerviosismo. además, la mayoría de las veces que he tocado ha sido para gente a la que le importo, y cuando hay alguien a quién sí, no sé que hacer. son tantas las sensaciones, es tan complejo todo lo que implica tocar, que es ridículo preguntár por qué lo hago, no es vacío, no es cualquier cosa, es muchas cosas. la pregunta es si quiero todo eso, o realmente si lo estoy haciendo bien.

todas estas consideraciones cambian radicalmente cuando yo sé finalmente que algo salió mal en el concierto, que no fué como yo quería. ahí se derrumba todo lo demás que puede haber alrededor, se derrumba la falsa certeza de que tal vez si fue bueno y yo simplemente no confío en mí. se derrumba el “yo me divertí”, “yo lo disfruté”, supongo que días malos los tienen todos, pero, ¿tantos?

una sensación que he tenido mientras escribo esto (pues ha sido escrito en varias tandas) es que realmente el concierto no es lo importante, ahí llego con lo que hice, ahí pasan las cosas como quedaron, y todo, la formación y el contenido, están en el estudio y son para mí. así que yo toco por estudiar, y estudio por crecer, ¿por ser mejor? ¿no es ese un objetivo moderno de autosuperación? y ¿encontrarme a mi mismo?… se va todo tan lejos de la sensación real… estudio, también, porque me toca, porque no quiero que el concierto salga mal. bonita paradoja la que me armé. tal vez tampoco es por ahí. quiero hacer algo chévere, algo interesante. también me siento al margen de querer mostrar qué tan rápido puedo tocar, o qué tan difícil es lo que hago, realmente me siento al margen de todo. he deconstruído cada parte de un concierto, de lo que quiero, lo que ocurre y lo que significa, y, realmente, me he quedado sin nada. lo cual, no ayuda para nada, realmente, pues no tengo nada en qué enfocarme, no tengo algo a lo cual ponerle atención, pues todo lo desprecio y digo eso no es lo importante. pero sí, tal vez no tengo nada por qué tocar y estoy aquí por una serie de impulsos que yo mismo me dí quién sabe por qué, tal vez nunca he sabido por qué tocar, tal vez hay una verdadera diferencia entre los músicos y yo, ellos sí saben, yo llegué hasta aquí a punta de impulsos, de empujones y retos pequeños, y tal vez ahora es el momento de preguntarse hacia dónde voy con esos implusos, o mejor, hasta donde me pueden llevar.

pd. a veces pasa lo mismo con el blog, la diferencia es que las cosas quedan aquí y las puedo ver todos los días y volver a pensar sobre ellas.

sonida: it’s you or no one, Bill Evans

en: Uncategorized — pin2 @ 12:45 pm

3 Responses to “tocar”

  1. mario says:

    tocar música lo toca, evidentemente.

    más que por desnudar su alma, por tocar a través de la música.

    es más un deporte, es la acción de, la intención, el acople.

    danny boy, qué sincero ha sido sumercé con este post, y estoy seguro que le hizo un bien interno escribir esto.

    los impulsos son para eso, para dejarse impulsar, es la vitalidad, un extraño chispazo interno, aprovéchelos, asimilelos, y no los cuestione tanto con ideales modernos que conoce de sobra..

    simplemente un comentario final:

    play through it

    chau

  2. Maya says:

    A veces me pasa lo mismo.

  3. astrid says:

    ouch

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